La ACNUR pidió “no politizar” la ayuda humanitaria en Venezuela

El Alto Comisionado para la Protección de la agencia de la ONU para refugiados ACNUR pidió no polemizar sobre la ayuda humanitaria enviada a Venezuela. Al finalizar una gira por la región en búsqueda de fondos para ayudar a los venezolanos que abandonaron su país, el embajador de la ONU prefirió terminar con la polémica que desató la imagen de los camiones con alimentos y donaciones en la frontera de Venezuela. «Es crucial no politizar la ayuda humanitaria», pidió Volker Türk.

El Acnur, junto a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), mantiene una misión regional para ayudar a los más de 2,7 millones de venezolanos que salieron del país en los últimos tres años y se quedaron en los países vecinos.

Hace un mes, cuando el autoproclamado presidente interino de Venezuela, el dirigente antichavista Juan Guaidó, intentó junto a sus aliados regionales ingresar camiones con comida y medicamentos al territorio venezolano, Acnur se mantuvo al margen y no quiso involucrarse.

«Desde la perspectiva de una organización humanitaria, es absolutamente crucial que los principios humanitarios fundamentales sean respetados: imparcialidad, independencia y neutralidad», aseguró Volker Türk, para quien es  “realmente crucial no politizar” la ayuda humanitaria.

Ayer, en su primer día en Buenos Aires, Türk visitó el Centro de atención al refugiado de ADRA (Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales), la agencia socia del Acnur en la Argentina, en el barrio porteño de Boedo.

«Tuve la oportunidad de hablar con algunos venezolanos; cuando escuché sus historias, para mi eran refugiados clásicos, me hicieron acordar a tantas historias de refugiados que he escuchado a lo largo de mi vida», destacó el austriaco.

«No conozco la situación de todos los venezolanos que se fueron, pero la gente huye de su país por una razón y no es solo para buscar mejores oportunidades económicas, aunque, por supuesto, tiene que ver con la precaria situación que viven y que afecta toda su cotidianidad», explicó y se refirió a «situación de derechos humanos» y «los disturbios» en Venezuela.

Uno de los objetivos centrales de su visita a la Argentina es convencer a donantes -gobiernos, organizaciones y empresas- de la necesidad de financiar la misión regional destinada a venezolanos que están fuera del territorio.

En diciembre, el Acnur y la OIM pidieron 748 millones de dólares y, cuatro meses después, solo consiguieron el 10 por ciento de los fondos.

Türk es un experimentado trabajador humanitario de 53 años. Comenzó en el Acnur hace más de 20 años en algunas de las peores crisis mundiales, como la de Bosnia y República Democrática del Congo, y actualmente ocupa uno de los cargos más importantes de la agencia de la ONU.

En diciembre, logró que casi todos los países de la ONU -Estados Unidos fue una de las excepciones- aprobaran en la Asamblea General el Pacto Mundial sobre Refugiados.

«El objetivo es que los refugiados no queden en una suerte de limbo», explicó.

Las situaciones más urgentes se encuentran en otras partes del mundo como en Medio Oriente, alrededor de Siria; en Bangladesh con la expulsión masiva de cientos de miles de rohingyas desde Myanmar, y en el centro de África, alrededor de Sudán del Sur.

Sin embargo, Türk destacó otro «importante desafío» en América latina, además del éxodo venezolano.

«Según nuestros estudios, entre 75 y 80 por ciento de las personas que salen de El Salvador y Honduras, y en menor medida de Guatemala, atraviesan México y tratan de entrar a Estados Unidos, escapan por sus vidas», aseguró para explicar por qué necesitan la protección internacional propia de los refugiados y no solamente ser tratados como migrantes.

Para él no se trata de una crisis, como advierte el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

«En Acnur preferimos hablar de desafíos en vez de crisis y, por supuesto, estos movimientos masivos de personas son un desafío para cualquier país, incluido Estados Unidos, pero creemos que estos desafíos son manejables», concluyó.