La unión de la juventud latinoamericana

Latinoamérica

La creación del Consejo de Juventud de la Unasur es un paso más en la integración regional de los actores locales en sus diferentes ámbitos y espacios de acción.  “Poder ir tejiendo lazos entre los responsables de juventudes de cada país permite tener una visión más integradora alrededor del trabajo que tenemos con los jóvenes”, afirmó la directora nacional de Juventud de Ecuador.

La directora nacional de Juventud de Ecuador, Verónica Macías

Santiago Masetti- Portal del Sur 

De visita en Buenos Aires para la creación de un espacio permanente de juventud de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la directora nacional de Juventud de Ecuador, Verónica Macías, conversó con este portal de noticias acerca de los diálogos ciudadanos impulsados por el presidente Rafael Correa y sobre los debates en torno al proyecto de enmiendas constitucionales de esa nación suramericana.

La funcionaria además festejó el primer paso hacia la institucionalización de un Consejo de Juventudes del bloque regional que potencie las políticas del sector de cada país.

-¿Qué importancia tiene la construcción del grupo de trabajo para la creación del Consejo de Juventud de la Unasur?

-Poder ir tejiendo lazos entre los responsables de juventudes de cada país permite tener una visión más integradora alrededor del trabajo que tenemos con los jóvenes, no solamente a nivel de las políticas públicas de juventud de nuestros países, sino a partir del fortalecimiento de la ciudanía juvenil de América Latina. Sin dudas va a fortalecer la construcción de otros espacios integradores y estamos dando un ejemplo importante del primer paso de la integración más en los actores locales en sus diferentes ámbitos y espacios de acción.

-¿Cuáles serán las herramientas principales y los pasos a seguir del Consejo de Juventudes?

-La constitución de un grupo de trabajo en la institucionalización de los países que conforman la Unasur y la elección del Alto Representante que se propone desde el espacio, para que juegue una especie de vocería y de representación del trabajo que estamos proponiendo fortalecer en nuestros países alrededor de las políticas públicas y de los actores sociales que forman parte de la población juvenil de la región.

Es un proceso en construcción. Hay tres fuertes propuestas: una, ir planificando los enfoques de trabajo de la población juvenil en la región, de la que creo es lo más importante; dos, la participación de la organización de los jóvenes en la región; y la tercera, que creo que es fundamental, cómo ir consiguiendo una suerte de productos que nos ayuden a entender esta diversidad y pluralidad de actores juveniles que rompe con una mirada occidental de la homogenización de un único sujeto joven.

Entender que las juventudes son dinámicas, que tienen diversas realidades, formas de expresarse y que no hay una única forma de ser joven, sino unas múltiples formas de ser joven en América Latina.

-¿En qué estado se encuentran los Diálogos ciudadanos convocados por el gobierno ecuatoriano?

-Avanzamos con paso firme y fuerte, lo que generó un fracaso de las movilizaciones organizadas por la oposición. Cada vez más el gobierno se reafirma en el trabajo realizado y las campañas de desinformación, llevadas a cabo por los grupos opositores tradicionales de siempre, se van cayendo en función de cómo se fortalecen los diálogos con la ciudadanía, que han sido un logro de la Revolución Ciudadana. Cada vez logramos revitalizar el proyecto político a partir del aporte de las voces de los actores que se van sumando con una propuesta colectiva, que es el llamado del gobierno nacional.

-¿Y el proyecto de las enmiendas constitucionales?

-Estamos avanzando en un proceso de integración a la ciudadanía con la reforma a la Constitución, la que también generó una ola de desinformación desde la oposición, planteando que la única reforma que presenta el Estado es una reelección indefinida, cuando en realidad lo que está en juego es quitar el presupuesto vitalicio a los presidentes, por ejemplo. También se encuentran en estudio los aportes de los diversos actores de la sociedad ecuatoriana. Lo que es un acierto y adicionalmente sirve para discutir temas más gruesos como qué significa la reelección indefinida, que lejos de proponer que Rafael Correa se eternice en el poder, lo que se está planteando es abrir la posibilidad a que el pueblo elija o pueda ratificar este proyecto político a través del presidente de la República. Es importante resaltar que este proyecto trasciende la figura de Correa; sin duda alguna el presidente jugó un rol importantísimo en la transformación que ha tenido el Ecuador, pero este proyecto es mucho más amplio y sobre todo la decisión va a estar en la población ecuatoriana.

-Ecuador fue el primer país visitado por el papa Francisco en su gira latinoamericana, ¿qué significado tuvo para usted el viaje de América Latina del Sumo Pontífice?

-La visita del Papa a la región ha sido trascendental, porque lejos de cuestionar la ola revolucionario que vive América Latina la ratificó desde la fe. Además se reafirma que la propia Iglesia Católica va teniendo un giro importantísimo, que no se está alejando de las transformaciones que suceden en la región, hasta en eso somos un ejemplo a seguir. El Papa está dando cambios trascendentales y una pelea importante en el Vaticano y en la propia religión católica en función de lo que más le interesa a nuestros países.

 

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