Justicia por Moise: manifestantes repudiaron el crimen del joven congoleño

Cientos de personas se manifestaron en distintas ciudades de Brasil para pedir justicia por el joven congoleño Moise Kabagambe, refugiado hace 10 años y asesinado a golpes en un bar de la playa de Río de Janeiro en un crimen que generó indignación nacional.

Cargando carteles con su rostro y mensajes contra el racismo y la xenofobia, los manifestantes se reunieron el sábado 5 alrededor del chiringuito en la playa del exclusivo barrio Barra da Tijuca, en la zona oeste de Río, donde Kabagambe murió el 24 de enero tras recibir una paliza.

“Se trata de la muerte de un extranjero que era nuestro hermano, porque era negro. Estamos aquí para mostrar resistencia, para mostrar que no dejaremos que lo que ocurrió quede impune”, opinó la estudiante Bruna Lira, de 19 años, usando una camiseta con la inscripción “antirracista”.

Vistiendo blanco, un grupo de inmigrantes congoleños bailó y entonó canciones durante la protesta, que tomó parcialmente la calle junto a la playa y contó con la presencia de familiares de Kabagambe.

Además de Río de Janeiro, también hubo manifestaciones en San Pablo y Brasilia.

Asesinado a golpes

Moise Kabagambe tenía 24 años y había llegado a Brasil en 2011 huyendo de la violencia en la República Democrática del Congo. Trabajaba en el bar como jornalero y fue atacado brutalmente por al menos tres hombres tras una discusión que según la familia se originó cuando el joven exigió al gerente un pago atrasado.

La policía detuvo a tres personas que participaron de la paliza e investiga las causas del crimen.

Imágenes de una cámara de seguridad muestran el momento en que los hombres inmovilizan a Moise y lo golpean reiteradamente con palos de madera, incluso después que el joven está caído en el suelo, sin ofrecer resistencia.

La protesta

“Brasil sólo da valor a los extranjeros de ojos claros y que hablan inglés. Si se trata de un negro que vino de África para intentar crecer aquí, no tiene valor”, se quejó durante la protesta el activista Douglas Alencar, coordinador en Río de Janeiro del Instituto Pensamientos y Acciones para la Defensa de la Democracia (Ipad).

El alcalde de Río, Eduardo Paes, anunció que el lugar donde fue asesinado será transformado en un memorial para homenajear a Kabagambe y a la cultura congoleña, y que ofrecerá la administración del nuevo bar a su familia.

El crimen generó indignación nacional y fue calificado como “cobarde” por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, que lo atribuyó también a las políticas del actual mandatario de ultraderecha, Jair Bolsonaro.