Jurados electorales de Perú desestiman todos los recursos de nulidad presentados por Fujimori

Los 35 jurados electorales especiales de Perú terminaron de desestimar todos los recursos de nulidad, 943, presentados por Fuerza Popular, el partido Keiko Fujimori, contra los resultados de las elecciones presidenciales en las que perdió por escaso margen ante el candidato de izquierda Pedro Castillo, informaron medios locales.

La noticia se conoció apenas horas antes que miles de simpatizantes de Castillo y Fujimori salieran de nuevo a las calles de Lima, principalmente, para mantener vivos sus reclamos: el respeto al resultado del escrutinio, por un lado, y el cuestionamiento al conteo y hasta el balotaje en su conjunto, por otro.

La totalidad de los pedidos de nulidad del fujimorismo fueron declarados improcedentes e infundados, por lo que a la dirigente de derecha solo le restan dos vías para intentar revertir su derrota: elevar un recurso de hábeas data para acceder a los padrones electorales y la demanda presentada por un exjuez cercano que busca declarar nula toda la segunda vuelta que tuvo lugar el 6 de junio.

El Jurado Electoral Especial (JEE) de Huancavelica fue el último en considerar infundados los 21 recursos de nulidad pendientes, en una decisión publicada anoche en la plataforma virtual del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), informó el diario La República.

Con sus matices, los distintos jurados electorales especiales descartaron cualquier aproximación a lo que pueda considerarse un fraude, tal como viene denunciando, sin éxito, Fujimori.

Una vez desestimados estos 943 recursos de nulidad en primera instancia, Fuerza Popular comenzó a tramitar los recursos de apelación para que los casos sean revisados por el pleno del JNE, la última instancia de la Justicia Electoral. La norma fija tres días de plazo para el trámite de las apelaciones y luego el pleno del JNE debe revisar los escritos para pronunciarse, lo que podría prolongar la incertidumbre más de una semana.

Horas después, el defensor del Pueblo de Perú, Walter Gutierrez, destacó a la prensa que “en el proceso electoral no se han advertido de parte de las autoridades electorales ningún intento de querer alterar la voluntad popular”, como puso en duda por estas horas la fuerza de Fujimori.

“Nadie puede hablar de fraude, por lo menos de un fraude masivo sistemático. Nadie puede hablar de fraude, nadie se puede autoproclamar presidente o presidenta de la República porque eso es sustituir al Jurado Nacional de Elecciones”, agregó en una entrevista con la radio RPP.

Sin embargo, en paralelo a sus apelaciones ante la autoridad electoral, la fujimorista Fuerza Popular también impulsa acciones en la vía judicial, para intentar revertir el resultado. Por un lado, anunció un hábeas data contra la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) a fin de acceder a los padrones electorales.

Las autoridades reconocen el “derecho de acceso a la información pública”, pero defienden también la “protección de los datos personales que no se pueden compartir con un partido político”, en palabras de la exministra de Justicia Ana Neyra. “No se puede dar información personal como la dirección, la huella digital o la foto”, precisó.

Además, se presentó una acción constitucional a cargo del abogado y exjuez Javier Villa Stein, conocido por su cercanía con el fujimorismo.

En esa acción de amparo se pide la nulidad de la segunda vuelta y “como consecuencia de ello, se ordene (…) a repetir dicho proceso electoral”, un pedido similar al que hicieron ya dos grupos de militares retirados en las últimas semanas y que desataron una ola de repudio desde el Gobierno, organizaciones civiles y el propio sector aliado de Castillo, que llamó a salir a las calles a defender el resultado en las urnas.

Pero los cuestionamientos del fujimorismo sufrieron un nuevo revés hoy cuando la reconocida consultora Ipsos publicó un análisis que hizo sobre el escrutinio final y concluyó que no hay evidencia de acumulación de votos “atípica” para ninguno de los candidatos, como reclama la campaña de la exlegisladora de derecha.

“El análisis estadístico que hemos realizado no nos permite comprobar o descartar que haya habido algunas actas manipuladas. Sin embargo, no se encuentra evidencia de una concentración atípica de casos, ni en determinadas zonas geográficas ni para un candidato en particular”, concluyó Ipsos y publicó en su Twitter.