Jeanine Áñez llamó a un día de “ayuno y oración” para vencer al coronavirus en Bolivia

Mientras la mayoría de los países recurren a la rigurosidad de los especialistas sanitarios para combatir al coronavirus, la autoproclamada presidenta boliviana, Jeanine Áñez, convocó una jornada de “ayuno y oración” familiar para vencer la pandemia. En un video de un poco más de medio minuto, la mandataria lanzó un “mensaje de fe”. “Ayunemos y oremos y estaremos a salvo”, aseguró. 

No es la primera vez que Áñez, la dirigente opositora que asumió el poder luego de que Evo Morales renunciara y denunciara un golpe de Estado ejecutado por la policía, las Fuerzas Armadas y los partidos de derecha, graba un video de este tipo y lo sube a sus redes sociales. 

Sin embargo, este es el primero en el que fija un día específico para realizar una manifestación religiosa desde todos los hogares como forma de afrontar la pandemia. Jeanine Áñez reforzó su llamado haciendo referencia a una cita bíblica del libro de Isaías, en el que hace referencia a la ayuda de Dios.

Bolivia registró hoy 84 nuevos casos y ya suman 950 y 50 muertos en menos de un mes y medio desde que se reportaron los primeros afectados en el país, según el informe brindado por el jefe Nacional de la Unidad de Epidemiología del Ministerio de Salud, Virgilio Prieto.

Desde que llegó a la Presidencia en noviembre con una sesión en minoría y sin quorum del Senado, Áñez se encargó de retomar fanáticamente la simbología religiosa en los actos y discursos de gobierno. A pesar de que la Constitución promulgada en 2009 establece que el Estado de Bolivia es laico y sin confesión religiosa oficial, Áñez volvió a reponer el crucifijo y la Biblia en el palacio presidencial.

Durante Semana Santa, cuando la pandemia de coronavirus ya había desembarcado en el país y expertos en salud recomendaban el distanciamiento social, se realizaron varios actos religiosos como procesiones en las que participaron policías, así como bendiciones con rituales católicos desde helicópteros en varias ciudades del país.

La cuarentena en vigencia termina este jueves y Áñez ya adelantó que la próxima etapa en mayo incluirá una flexibilización, aunque aún no dio detalles. 

Mientras tanto, desde Estados Unidos, el ex militar y dirigente de derecha boliviano Manfred Reyes Villa pidió al gobierno de Áñez cerrar el Parlamento -de mayoría masista- por “desestabilizar el país” y representar “un gasto innecesario en esta crisis”. La tensión entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo desde la salida de Morales y la denuncia de golpe de Estado es constante ya que cualquier ley debe contar con la aprobación del partido del ex mandatario.