Jeanine Añez creó un grupo policial «antisubversivo» contra los extranjeros «terroristas»

En línea con sus últimos ataques contra los extranjeros, el gobierno de facto de Bolivia activó una unidad antiterrorista para “desarticular” los supuestos grupos internacionales que “están amenazando” la paz del país. Luego de apuntar contra la prensa argentina, echar del país a más de 400 médicos cubanos y a 700 diplomáticos venezolanos, Jeanine Añez creó el Grupo Antiterrorista, una célula de 60 policías que portará armas largas, automáticas y semiautomáticas.

«Este grupo antiterrorista tiene como misión desarticular absolutamente todas las células terroristas que están amenazando nuestra patria», afirmó, Arturo Murillo, quien fuera nombrado por Añez como ministro de Gobierno, durante un acto oficial en el que presentó a los uniformados, todos vestidos de negro, el rostro cubierto y armas con miras telescópicas.

Un video de presentación alega que fue creada «para repeler y neutralizar actividades delictivas y subversivas».

El presidente depuesto Evo Morales condenó la medida a través de Twitter. “Los golpistas que asaltaron el poder en Bolivia, ahora inventan historias increíbles para culpar a otros del terror que ellos mismos están imponiendo desde el Estado», acusó a Jeanne Añez, al resaltar que el “plan terrorista” lo está ejecutando su gobierno “a sangre y fuego contra todos los bolivianos».

Murillo, por su parte, justificó la medida ante la supuesta necesidad de «liberar a Bolivia de estos narcoterroristas que se han instalado en el país en los últimos 14 años», en referencia al gobierno de Morales, asilado en México tras el golpe de Estado.

El comandante de la Policía, Rodolfo Montero, dijo en el mismo acto que «este grupo estará destinado a desarticular grupos extranjeros que entrenaron y guiaron para sembrar el terror a los ciudadanos».

La “pacificación” según Añez

Anoche, la autoproclamada presidenta interina dijo en una entrevista de prensa sentirse orgullosa de haber conseguido “la pacificación del país” y de enviar señales a los bolivianos para que puedan confiar en las personas que llevarán adelante el próximo proceso electoral.

“Siento que estoy respondiéndoles (a los bolivianos) sin cálculos políticos, sino a lo que el país demandaba, y espero seguir en la misma línea porque no hay cálculo político de mi parte. Solo quiero cumplir con Bolivia y que hayan elecciones transparentes, ahí diré ‘misión cumplida’”, afirmó Añez, quien asumió sin quórum reglamentario pero sin embargo tomó drásticas medidas.

Añez dijo que no se puede seguir insistiendo en que hubo un golpe de Estado contra el gobierno del expresidente Evo Morales, porque lo primero que se hizo en su gestión fue llamar a elecciones generales.

Luego de nombrar a su Gabinete repleto de militares, Añez expulsó miles de diplomáticos extranjeros, prohibió la entrada al Congreso de legisladores del MAS y hasta deslizó la posibilidad de salir de la UNASUR y del Alba, además de romper relaciones con Venezuela. Mientras tanto, reforzó la presencia de la Policía y los militares en las represiones al pueblo boliviano y acusó a periodistas argentinos de “sedición”.

“ En los niveles internacionales Tuto Quiroga va a demostrar que acá no hubo golpe de Estado, hubo ausencia de autoridad, un fraude electoral descarado, una manifestación ciudadana y una sucesión constitucional. En la medida que vayamos avanzando, ese discurso va a quedar totalmente desfasado y no tendrá ningún peso”, subrayó sin embargo en la entrevista.