Jair Bolsonaro logró ubicar a un pastor evangélico en la Corte Suprema

El presidente brasileño Jair Bolsonaro se anotó otra victoria para las filas evangelistas que apoyan su gobierno. Tal como había anhelado el mandatario, el Senado aprobó la designación del pastor evangélico y exministro de Justicia André Mendonça como juez de la Corte Suprema, cargo para el que había sido nominado por el mismo presidente. 

El pleno de la cámara alta aprobó con 47 votos a favor y 32 en contra el nombramiento de Mendonça, quien sustituye al magistrado Marcos Aurelio Mello, jubilado en julio pasado.

De ese modo, el STF volverá a tener en los próximos días completa su dotación de 11 jueces.

El nuevo magistrado aseguró a los legisladores que se apegará a la Constitución y no a sus convicciones religiosas, pese a su condición de pastor y a que Bolsonaro había anunciado en su momento que postularía para el cargo a alguien «terriblemente evangélico».

«En la vida, la Biblia; en el STF, la Constitución», dijo Mendonça a los miembros de la Comisión de Constitución y Justicia del Senado, durante el interrogatorio que respondió por varias horas antes de que el pleno de la cámara votara su designación.

«Aunque yo sea evangélico, no hay espacio para manifestaciones públicas religiosas durante las sesiones del STF», remarcó el flamante magistrado, y aseguró que defenderá «el derecho constitucional del casamiento civil de personas del mismo sexo». 

La reacción de Bolsonaro 

Más allá de las aclaraciones de Mendonça, Bolsonaro celebró la decisión del Congreso. «Mi compromiso de llevar a un ‘terriblemente evangélico’ a la Corte Suprema se hizo realidad hoy», escribió el presidente en Twitter.

El presidente también agradeció a los 47 senadores que aprobaron el nombre del exministro de Justicia por entender que estaba capacitado para la «misión».

El 13 de julio, Bolsonaro nominó a Mendonça para cubrir la vacante e hizo un pedido: «que una vez a la semana comiencen las sesiones del Supremo con una oración».

Mendonça, de 48 años,es Licenciado en Derecho por la Universidad de Brasilia y párroco de la Iglesia Presbiteriana Esperança. Además, tiene un doctorado en estado de derecho y gobernanza y una maestría en estrategias anticorrupción de la Universidad de Salamanca en España.