Investigan si la Iglesia Universal lavó 6 millones de reales desviados por el gobierno de Río de Janeiro

La fiscalía de Río de Janeiro investiga a la Iglesia Universal del Reino de Dios, la iglesia evangelista alineada con el presidente Jair Bolsonaro, por supuesto lavado de dinero. Se trataría de unos 6 millones de reales (unos 1,1 millones de dólares) desviados por la intendencia de Río, a cargo del alcalde Marcelo Crivella, un influyente pastor y yerno del fundador de la Iglesia Universal. “La entidad religiosa está siendo usada como instrumento para lavado de dinero fruto de la endémica corrupción”, sostuvo la fiscalía.

Así lo reveló la cadena Globo, que hizo público los documentos del Ministerio Público en el cual se detectaron entre 2018 y 2019 movimientos sospechosos de entrada de dinero en efectivo en las cuentas de la Iglesia Universal, cuyo fundador, Edir Macedo, es el exsuegro del intendente Crivella.

“Es verosímil concluir que la entidad religiosa está siendo usada como instrumento para lavado de dinero fruto de la endémica corrupción instalada en la alta cúpula de la administración municipal”, dice la fiscalía, que investiga a operadores políticos cercanos a Crivella y a la Universal.

La denuncia publicada por TV Globo tiene también vinculaciones con la guerra abierta entre la mayor cadena del país con la segunda, TV Record, que pertenece a la Iglesia Universal y se transformó en un escenario para el discurso de defensa del gobierno de Bolsonaro. Record acusó en un editorial a Globo de “mentir” sobre la Iglesia Universal.

Esto en el marco, también, de un reposicionamiento de la pauta publicitaria que durante el gobierno de Bolsonaro viró hacia los medios que son competencia de Globo, como por ejemplo SBT, del magnate oficialistas Silvio Santos, que está negociando quedarse con los derechos de la Copa Libertadores de América para la señal abierta.

En las últimas dos semanas, la fiscalía de Río avanzó en la investigación de causas de corrupción contra Crivella, del partido Republicanos, y el exintendente Eduardo Paes, del Movimiento de la Democracia Brasileña.

Ambos marchan al frente en las encuestas para las elecciones municipales del 15 de noviembre en el marco, también, de los escándalos que suspendieron por 180 días del cargo por haber robado dinero de contratos de salud en la pandemia al gobernador Wilson Witzel, del Partido Social Cristiano.

El lobby de las iglesias evangélicas es muy fuerte en el Congreso brasileño, incluso la mayor parte de los partidos, tanto oficialistas como opositores, aprobaron un perdón de unos 200 millones de dólares en impuestos debidos a todos los cultos.

Bolsonaro firmó este lunes un decreto publicado en el Diario Oficial de la Unión en el cual veta esta ayuda y pide a los parlamentarios eliminarlo con una votación. En las redes sociales, Bolsonaro dijo que no puede violar la Ley de Responsabilidad fiscal porque si lo hace “es posible ser blanco de un juicio político” por el mismo delito que se le atribuyó para su destitución a Dilma Rousseff en 2016.