Intelectuales contra agresiones al EZLN

México

Cuatro intelectuales declararon su apoyo al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) ante hechos de agresión cometidos por una organización que funciona como un brazo paramilitar y que trata de encubrir sus acciones como un enfrentamiento intracomunitario. Entre los firmantes de este texto, que exige el fin de la violencia, se encuentra el escritor inglés John Berger.

Revolución Tres Punto CeroCarlos González, Pablo González Casanova, John Berger y Hugo Blanco Galdós

A nuestros compañeros del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, a nuestros hermanos Bases de Apoyo del EZLN de La Realidad, al pueblo de México,

Nosotros, invitados por el EZLN para participar como ponentes en el seminario “Ética frente al despojo”, queremos manifestar nuestra más profunda indignación frente a las agresiones que están sufriendo nuestros compañeros, Bases de Apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, en el Caracol de La Realidad.

A lo largo de los 20 años de existencia pública del EZLN, hemos constatado que desde el 12 de enero de 1994, a pesar de un sinnúmero de provocaciones, nuestros hermanos zapatistas se han comprometido con una profunda voluntad político-ética de no permitir el enfrentamiento entre indígenas.

Ahora, una organización que se hace llamar a sí misma CIOAC Histórica está siendo utilizada por los gobiernos estatal y federal como brazo paramilitar para agredir a nuestros compañeros, tratando de aparentar que se trata de un enfrentamiento intracomunitario. Así lo hicieron en Acteal, así lo hacen ahora. Solamente alguien muy mal intencionado puede caer en esa interpretación.

“Exigimos que cesen ya, y definitivamente, estas agresiones en contra del proyecto civilizatorio más consolidado que existe en México y en el mundo. Un país y un mundo desgarrado por la violencia y el crimen promovidos desde el poder del dinero”

Esto ha traído como consecuencia el asesinato a mansalva del compañero José Luis Solís López, maestro de zona de la Escuelita “La libertad según las y los zapatistas”.

Uno de nuestros Votanes ha sido asesinado y otros han sido heridos.

Exigimos que cesen ya, y definitivamente, estas agresiones en contra del proyecto civilizatorio más consolidado que existe en México y en el mundo. Un país y un mundo desgarrado por la violencia y el crimen promovidos desde el poder del dinero.

A nuestros Votanes les mandamos un mensaje: Todos sus alumnos estaremos con ustedes, a su lado, y no permaneceremos impávidos frente a estas agresiones.

A los gobiernos les decimos ¡Ya Basta!

La jornada (México)

Ante el asesinato del zapatista compañero Galeano  (quien fuera Votán en la Escuelita Zapatista meses atrás) y “todo el problema” en la comunidad de La Realidad, la Junta de Buen Gobierno (JBG) Hacia la esperanza anunció su decisión de “retirar su participación y pasar a las manos de la Comandancia General del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) todo el asunto, para que investigue bien y para que se haga justicia. Ahora hay que esperar lo que dicen nuestros compañeros del EZLN”.

También desmintió que las bases zapatistas hayan estado armadas. “Si fuera así el resultado sería otra cosa”.

La JBG identifica a un buen número de “paramilitares” de la CIOAC “Histórica”, encabezados por la que se conoce en la región como “la banda de los Luises”: Luis Hernández Cruz, José Antonio Vázquez Hernández, Roberto Alfaro Velasco, Alfredo Cruz Calvo, Juan Carlos López Calvo, Romeo Jiménez Rodríguez, Víctor García López, Conrado Hernández Pérez, Gustavo Morales López y Roberto Méndez Vázquez. De todos ellos, la JBG sólo identifica como “paramilitar” a Hernández Pérez entre los cinco detenidos que anunció el gobierno.

La junta rebelde recapitula los hechos. El 16 de marzo, cuando se realizaba una campaña “de la otra salud autónoma”, en el municipio autónomo General Emiliano Zapata con sede en Amador Hernández, los cioaquistas de La Realidad detuvieron la camioneta de la JBG que transportaba los medicamentos, “con el pretexto de dos camiones de grava que aportaron nuestros compañeros bases de apoyo de La Realidad para la construcción de un dormitorio” en la clínica autónoma del municipio San Pedro Michoacán.

Son los “paramilitares de La Realidad” quienes acaparan y dan mal uso al banco de grava colectivo. Pero con tal “pretexto”, despojaron de vehículo y medicamentos a los zapatistas, pese al acuerdo de que la grava es comunal. “Organizados por los tres niveles de malos gobiernos preparados para la campaña de contrainsurgencia, provocaron a nuestros compañeros y fueron en contra de la JBG, porque en vez de detener el camión que transportaba la grava, detienen al vehículo que está al servicio de la salud de miles de zapatistas”.

“Armados con armas largas y cortas, machetes, garrotes y piedras, antes de llevar a cabo el asesinato empezaron destruyendo la escuela autónoma, cortan la tubería de agua de nuestros compañeros zapatistas y del caracol”

La JBG dice: “Quisimos resolver, pero ellos nunca quisieron entender, porque los dirigentes cioaquistas de La Realidad son los que llevan su gente contra la JBG”. No se pudo resolver y la camioneta enajenada permanece en la casa ejidal. La denuncia también identifica en el grupo “paramilitar” a pobladores de Guadalupe Tepeyac, Guadalupe Los Altos, San José La Esperanza, San Carlos Veracruz, Santa Rosa el Copán y 10 de Abril.

Sabiendo “sus actitudes de la banda de los Luises”, la JBG acudió al Frayba, y le solicitó que “fuera a explicarle a los Luises y entregarle la citatoria con fecha 31 de marzo”, en referencia al “problema cioaquista de los paramilitares en La Realidad”. La CIOAC-H no acudió entonces, ni a un segundo citatorio para dialogar, aunque ambas veces lo había aceptado. La tercera cita fue el primero de mayo. Llegaron Roberto Alfaro Velasco y Alfredo Cruz Calvo, de la central oficialista. El segundo salió diciendo que hablaría con sus compañeros de La Realidad, pero “fue con el jefe paramilitar los Luises” y regresó al caracol con otras 15 personas “a decirnos que diéramos libertad a Roberto Alfaro”. Ante la JBG Alfaro aclaró “que no está secuestrado ni detenido”, y los que llegaron pretendían obligarlo “a que acepte” que sí lo estaba.

Así, la tarde del 2 de mayo seguía al reunión y “estábamos llegando a un acuerdo” de continuar el diálogo al día siguiente. Mas “el jefe de Los Luises y los 15 estaban organizando otra cosa afuera”. Esa tarde llegaba al caracol decenas de bases de apoyo zapatista “para hacer otros trabajo como zona, y los paramilitares ya estaban emboscados” para agredirlos con dos grupos, uno a la entrada de la comunidad y otro en el centro.

“Armados con armas largas y cortas, machetes, garrotes y piedras, antes de llevar a cabo el asesinato empezaron destruyendo la escuela autónoma, cortan la tubería de agua de nuestros compañeros zapatistas y del caracol”.

Los emboscados “empezaron a agredir a nuestros compañeros con piedras, garrotes”, estos bajaron de los camiones “como pudieron” y “se defendieron”. La JBG se enteró del ataque y salieron otros zapatistas que se encontraban en el caracol para ayudarlos “pero ya no pudieron llegar, fueron atacados en el medio del poblado con armas de fuego y allí es donde cae nuestro compañero José Luis, maestro de zona de la Escuelita por la Libertad”. Recibió tres balas y “un tiro de gracia atrás de la cabeza”.

“Los asesinos criminales paramilitares quien le quitaron la vida y le dieron tiro de gracia a nuestro compañero José Luis Solís López no están detenidos, siguen en La Realidad, continúan provocando y seguirán porque es el plan del supremo paramilitar”

Eran las 20:30 horas del día 2. “A los 15 que estaban con nosotros se les dijo que salieran a controlar a su gente” pero ninguno quiso. Las autoridades autónomas nombran a todos sus heridos “de balas, machetes, garrotes y piedras”, atendidos en el hospital-escuela La Primera Esperanza Compañero Pedro.

El 5 de mayo, añade la JBG, “el mal gobierno de Chiapas” dijo haber detenido a cinco personas, “uno de ellos sí es el líder paramilitar de la CIOAC”, los otros “no los conocemos, pero ellos sí se conocen sobre todo el máximo jefe paramilitar Manuel Velasco Cuello y también sabe el supremo líder paramilitar (Enrique) Peña Nieto”.

Así,  “los asesinos criminales paramilitares quien le quitaron la vida y le dieron tiro de gracia a nuestro compañero José Luis Solís López no están detenidos, siguen en La Realidad, continúan provocando y seguirán porque es el plan del supremo paramilitar”.

La JBG destaca que “en todo momento estuvo presente el Centro de Derecho Humanos Fray Bartolomé de Las Casas”, como el propio organismo lo declaró el lunes. “En su palabra del Frayba pueden ver directamente quién está diciendo mentira y dónde está la verdad, según quienes estuvieron presentes y no son de ningún grupo”. Y sostiene: “Todo lo que salió en la prensa de paga es mentira. Nunca hubo un enfrentamiento. Lo que pasó fue un ataque en contra nuestra”.

 

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