Débiles en integración regional

Centroamérica 

A pesar de que los presidentes centroamericanos hayan asumido el compromiso de relanzar la integración entre las naciones, la evaluación de sus alcances no resultó favorable. Habían señalado que se centrarían en cinco áreas: seguridad democrática, sostenibilidad y cambio climático, desarrollo social, integración económica y reformas institucionales; pero ninguna mejoró. 

Cumbre de los cancilleres del Sistema de Integración regional- Foto: eldia.com.do

Juan Alberto Fuentes Knight- Prensa Libre (Guatemala) 

En junio de 2010, los presidentes centroamericanos asumieron el compromiso de relanzar la integración centroamericana y de centrarla en cinco áreas prioritarias: seguridad democrática, sostenibilidad y cambio climático, desarrollo social, integración económica y reformas institucionales. Lamentablemente una evaluación de los avances en cada una de estas áreas no es favorable. Hubo una conferencia internacional exitosa sobre la seguridad hace tres años, pero se centró en la búsqueda de financiamiento de proyectos y no tuvo mayor impacto adicional. Ha habido algún intercambio de información y programas regionales de capacitación, pero la cooperación centroamericana no es la que explica que se mantengan tasas de homicidios bajas en Costa Rica y Nicaragua, o que se haya reducido en Guatemala y especialmente en El Salvador.

Lo explican acciones nacionales, y no regionales: el acuerdo entre las maras en El Salvador, cierta coordinación entre el Ministerio de Gobernación, el Ministerio Público y el Sistema Judicial en Guatemala —por lo menos hasta hace poco—; una Policía eficiente en Nicaragua, y un desarrollo social y económico relativamente equitativo en Costa Rica.  Pero el crimen organizado internacional continúa operando con un alto grado de impunidad en la región.

«En el ámbito institucional el fracaso del Sica para enfrentar de manera conjunta el golpe de Estado en Honduras o de contribuir a resolver las diferencias entre Nicaragua y Costa Rica es evidente.  Se necesita replantear la integración con ojos frescos y asegurar la rendición de cuentas: ¡son tantos los anuncios y tan pocos los resultados»

Los estudios que han evaluado el impacto del cambio climático en Centroamérica han contribuido a generar una visión regional de este problema en la región. Pero los gobiernos centroamericanos no han podido plantear una posición conjunta ante la comunidad internacional sobre cambio climático, y aparte de algunos servicios meteorológicos comunes y de una propuesta de crear un seguro contra catástrofes a nivel regional, las buenas intenciones no se han concretado en acciones regionales.  Se ha planteado una agenda realista de integración social, con fuerte énfasis en temas laborales y de migraciones, pero lamentablemente no se ha concretado en acciones regionales.  

Se avanzó con la incorporación de Panamá al ámbito económico de la integración y se suscribió el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, pero con dificultades para aprovecharlo.  Se mantienen importantes flujos comerciales y financieros dentro de la región, pero la intención de avanzar con la Unión Aduanera y la facilitación del comercio se anuncia continuamente sin concretarse.

Evitar, mediante un pago adelantado, tener que desembolsar el IVA e impuestos específicos en las fronteras debería recibir tanta atención como los problemas logísticos, porque en parte los genera.  Y ni se habla de la necesidad de una posición conjunta de la región frente a megaacuerdos comerciales y de inversiones  como los del Pacífico o del Atlántico, o frente a una China Popular que ya es el segundo socio comercial de Centroamérica.

En el ámbito institucional el fracaso del Sica para enfrentar de manera conjunta el golpe de Estado en Honduras o de contribuir a resolver las diferencias entre Nicaragua y Costa Rica es evidente.  Se necesita replantear la integración con ojos frescos y asegurar la rendición de cuentas: ¡son tantos los anuncios y tan pocos los resultados!

 

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