Inauguraron el Parlamento de la Unasur, un “símbolo de integración regional”

En el marco de la crisis de la Unasur que se desató tras la suspensión de la participación de varios países y la salida de Colombia, el presidente boliviano Evo Morales inauguró la sede del parlamento, en el centro de Bolivia. Durante el acto, el mandatario hizo un llamado a la integración nacional de todo el continente y dejó en claro que la unión latinoamericana “es un camino sin retorno”.

La sede fue inaugurada esta mañana en San Benito, a 45 kilómetro de Cochabamba, mientras Bolivia ejerce la presidencia de turno del organismo, inmerso en una crisis de funcionamiento con la mitad de sus miembros apartados de este grupo de integración suramericana. El complejo, que costó alrededor de 72 millones de dólares, incluye un edificio para las sesiones plenarias, para 136 parlamentarios, y otro para convenciones, con una auditorio para unas 400 personas, entre otras instalaciones construidas desde la colocación de la primera piedra en 2008.

El presidente de turno de la Unasur recordó que la idea de situar la sede en esta localidad de la región de Cochabamba surgió en una conversación con el que fuera presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, por estar localizada en el centro de Bolivia y a su vez ser este país “corazón de Suramérica”. Morales calificó al Parlamento Suramericano como una “casa grande de Sudamérica, de América Latina”, así como “un centro de integración, símbolo de la liberación de Sudamérica y América Latina”. “Vamos a seguir construyendo la integración de toda Sudamérica, la integración de toda Latinoamérica es un camino sin retorno”, enfatizó Morales.

Tras el habitual corte de cinta y descubrimiento de una placa conmemorativa, el acto inaugural incluyó actuaciones musicales y discursos de autoridades. Este complejo ya albergó desde 2017 algunos actos antes de su inauguración oficial este miércoles, entre ellos la XII Cumbre de Mujeres Parlamentarias el pasado abril.

El Parlamento Sudamericano no se reúne por diferencias de los países miembros sobre su constitución, pendiente desde 2010. De todas formas, Unasur tiene desde 2015 en Quito la sede de su Secretaría General, pero desde 2017 el puesto está vacante, lo que generó una crisis en el organismo.

En abril, Brasil, Argentina, Colombia, Chile, Perú y Paraguay suspendieron su participación en la Unasur, hasta la designación de un nuevo secretario general en reemplazo del colombiano Ernesto Samper, quien cesó en el cargo en enero de 2017. La salida coincidió con la presidencia pro témpore de Bolivia, que exhortó a todos los países a debatir pese a las diferencias de carácter ideológico. La situación se recrudeció con la salida oficializada de Colombia en las últimas semanas.