Huelga contra la reforma fiscal

Trabajadores estatales de Costa Rica iniciaron este lunes la segunda semana de una huelga indefinida contra la propuesta de reforma fiscal que analiza el Congreso e incluye la suba de impuestos. El paro afectó el dictado de clases en las escuelas públicas y la atención en los hospitales. Los sindicatos denuncian que el proyecto tributario traslada el ajuste para bajar el déficit a las clases más desfavorecidas.

Los trabajadores cortaron rutas y calles en diferentes puntos del país, lo que afectó la distribución de combustibles y la circulación hacia las áreas turísticas.

La protesta comenzó el lunes 10, luego de que los sindicatos rechazaran la propuesta del presidente Carlos Alvarado para avanzar con la reforma con la intermediación de los obispos católicos y los rectores de las universidades estatales.

Entre tanto, en algunos puntos de San José comenzó a sentirse la falta de combustible por los bloqueos en las plantas de la empresa estatal de petróleo, al tiempo que hoteleros en la provincia noroccidental de Guanacaste reportaron fuertes pérdidas.

Los sindicatos iniciaron la huelga contra el proyecto de reforma fiscal con el que el gobierno busca contener un creciente déficit fiscal de 6,2 por ciento del producto interno bruto en 2017, que podría alcanzar 7,2 por ciento este año sin la reforma, según el Banco Central.

El punto central de la reforma es la sustitución del actual impuesto sobre la venta de 13 por ciento por un impuesto al valor agregado por el mismo valor, con la diferencia de que incluye servicios. El proyecto “es polémico, no es popular, pero es correcto”, afirmó el presidente Alvarado el sábado durante la conmemoración de la independencia de Centroamérica en la ciudad de Cartago, antigua capital de Costa Rica.