Honduras endureció la prohibición del aborto con una reforma constitucional

El Congreso de Honduras, de mayoría conservadora, aprobó una reforma en la Constitución que endureció la prohibición del aborto, vigente desde 1982, pese a las presiones de organizaciones de mujeres y expertas de Naciones Unidas para despenalizar la interrupción del embarazo, aunque sea por causales.

La reforma del artículo 67 de la Constitución “considera prohibida e ilegal la práctica de cualquier forma de interrupción de la vida por parte de la madre o un tercero al que está por nacer” y, a partir de ahora, esta norma “sólo podrá reformarse por una mayoría de tres cuartas partes de los miembros del pleno del Congreso Nacional”.

Con esta reforma, “lo que hicieron fue elevar a pétreo el artículo del aborto porque nunca se va a poder reformar si se necesitan 96 votos” de los 128 que tiene el Congreso, explicó la diputada opositora, Doris Gutiérrez.

Los diputados no cambiaron su opinión pese a las movilizaciones en las calles de organizaciones feministas y de que expertas en derechos humanos de Naciones Unidas condenaron esta semana desde Ginebra la reforma. Desde allí advirtieron que “bloquearía cualquier posible progreso en los derechos sexuales y reproductivos de la mujer y niñas en Honduras”.

En Honduras “una de cada cuatro niñas ha estado embarazada al menos una vez antes de cumplir los 19 años”, destacaron en un comunicado difundido el martes pasado.