Hijos de genocidas chilenos pidieron fuerzas obedientes a los DDHH y a la Constitución

El colectivo de hijas, hijos y familiares de genocidas durante la dictadura chilena participó en una audiencia pública de la Convención Constitucional para presentar su propuesta de que la nueva Constitución preserve el respeto de los derechos humanos limitando las facultades de las fuerzas militares y policiales en su accionar.

El colectivo defensor de los derechos humanos se presentó ante la Comisión de Sistema Político, Gobierno, Poder Legislativo y Sistema Electoral de la Convención Constitucional chilena, para presentar sus propuestas, que se basan en la limitación constitucional de las facultades de los miembros de las Fuerzas Armadas y del Orden.

La vocera del colectivo “Historias desobedientes-Chile. Hijas, hijos y familiares de genocidas por la memoria, la verdad y la justicia”, Verónica Estay, tuvo diez minutos para exponer y dar a conocer sus propuestas, relacionadas a cambios en las Fuerzas Armadas y del Orden, entre las que destacan un cuerpo jerárquico subordinado al poder civil.

Según la vocera del colectivo, la propuesta mencionada permitiría una moderación garantizada de la justicia militar de los casos que se conozcan hasta la “eventual eliminación” de los Cortes Militares, lo que implicaría que los crímenes de lesa humanidad sean juzgados por la justicia civil.

Estay indicó que sería importante que en la nueva Constitución quede estipulado que las Fuerzas Armadas y del Orden son instituciones no deliberantes, pluralistas y dependientes del financiamiento público, lo que impide que sean capitalizados por un sector privado “como ha ocurrido hasta ahora a través de los cursos de adoctrinamiento o el financiamiento de posgrados en el extranjero”.

Dentro de su mensaje, dijo que la cláusula primordial para el colectivo y que debe estar en la nueva Constitución es que las instituciones mencionadas sean obedientes a los derechos humanos y a la constitución, lo que hace referencia a que la obediencia no sea hacia mandatos superiores, sino que al orden institucional vigente y, por sobre todo, a los derechos humanos y a los tratados internacionales que los protegen.

Para dar ejemplo de lo que se podría hacer en Chile, Estay citó el artículo 75 de la Constitución de Argentina que indica que los tratados internacionales tienen jerarquía superior a las leyes nacionales.

La vocera del colectivo concluyó con un mensaje dando a conocer el interés de contribuir en un trabajo que implica “sacar todas las lecciones necesarias del pasado y hacerse cargo plenamente de aquello que no queremos transmitir a las nuevas generaciones”.

El Colectivo Historias Desobedientes-Chile se trata de una sección de un Colectivo binacional que incluye al colectivo del mismo nombre en Argentina, pero buscan extenderse hacia otros países de América Latina y del mundo que atraviesan procesos de memoria semejantes.

Las comisiones presentes en la audiencia escucharon varias propuestas para continuar con el proceso de redacción de la nueva Constitución, que hoy se ratificó que deberá ser entregada el próximo 5 de julio.