La oposición no tiene quien la encabece

Bolivia

Los comicios generales serán el 12 de octubre. Por ahora la única fórmula presidencial es la que gobierna el país, dado que la oposición no ha logrado ni un frente común y se encuentra fragmentada. Entre las causas de esta crisis se encuentra la incapacidad de propuestas y la pérdida de identidad ideológica. Diversos sondeos ubican a Evo Morales con un apoyo del 60 por ciento.

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Editorial – Cambio (Bolivia)

El Tribunal Supremo Electoral bajó la bandera de las elecciones. Éstas se realizarán el 12 de octubre. Por el momento, el único binomio de candidatos definido es el del presidente Evo Morales Ayma y del vicepresidente Álvaro García Linera. Diferentes encuestas reflejan una aprobación mayor al 60% a la gestión que ambos realizan bajo la dirección del Estado.

Al ciudadano de a pie le sobran razones para aprobar la gestión de Morales Ayma, secundada por García Linera. El crecimiento económico sostenido  se destaca en la región. Gracias a la nacionalización y a la expansión productiva el país tiene ingresos que incrementaron sus reservas internacionales por encima de los 15.000 millones de dólares y posibilitaron una balanza comercial favorable.

En ese contexto económico, durante los últimos años la soberanía del país se fortaleció y avanza por una fase de su definitiva consolidación. Tal situación se evidenció en la inundación del norte de La Paz, parte de Cochabamba, Pando y Beni, evento que el Gobierno enfrentó sin el apoyo internacional como antes ocurría. 

Se movilizaron camiones, barcazas, lanchas, aviones, helicópteros, efectivos militares para transportar toneladas de alimentos, llevar ayuda humanitaria, asistencia médica, para rescatar ganado y salvar a las familias damnificadas. Las autoridades gubernamentales, bajo la dirección del Primer Mandatario se eximieron en la administración y solución del desastre. 

La gente de a pie vive cambios que antes ni imaginaba. La infraestructura deportiva, educativa, los caminos, carreteras, puentes se construyen en los 339 municipios. Sistemas de agua potable, de riego se instalan en varias regiones. Las redes de gas natural a domicilio ya benefician a 1,8 millones de habitantes en las ciudades capitales. 

“Ningún líder de la oposición hizo propuestas políticas concretas a los bolivianos y bolivianas. Ninguno muestra materia al respecto para, por lo menos, comentar tomando un café. Y, finalmente, en el afán demagógico de formar frentes electoreros perdieron sus identidades ideológicas”

El año pasado, la gente vio el lanzamiento del satélite Tupac Katari, que mejorará las comunicaciones y muchos servicios como la salud, educación, transporte y otros. Y, finalmente, los asalariados que se beneficiaron con el doble aguinaldo, medida que se repetirá a fines de gestión luego de que este 1 de mayo recibieron un incremento del 10% a la masa salarial y del 20% al salario mínimo nacional.

Estos resultados de la gestión gubernamental que quedaron impregnadas en las retinas de los bolivianos suenan en sus labios de aprobación cuando los encuestadores llegan a las puertas de sus hogares. Estos resultados son los que permiten anticipar el triunfo de Morales Ayma y García Linera en las elecciones de octubre.

En el frente, la fragmentada oposición se desahucia a sí misma como incapaz de construir un frente unitario que le haga frente a los candidatos oficialistas. Las causas de este fracaso son muchas, pero tres son las fundamentales: hundimiento definitivo del neoliberalismo, incapacidad de hacer propuestas concretas y la pérdida de identidad política e ideológica.

Mientras las tercas políticas neoliberales empeoran la crisis estructural del capitalismo en varias latitudes del planeta, el modelo económico boliviano obtiene resultados expectantes mejorando sustancialmente la distribución equitativa de la riqueza.

Ningún líder de la oposición hizo propuestas políticas concretas a los bolivianos y bolivianas. Ninguno muestra materia al respecto para, por lo menos, comentar tomando un café. Y, finalmente, en el afán demagógico de formar frentes electoreros perdieron sus identidades ideológicas. Ahora Del Granado es un fans de la derecha y Costas pierde la brújula de Santa Cruz. ¿Quién los entiende?

 

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