Hallaron al Endurance, el mítico barco hundido en la Antártida 

Una expedición que partió desde Sudáfrica en febrero descubrió en las profundidades del mar los restos del Endurance, el barco del legendario explorador polar angloirlandés Ernest Shackleton que se hundió en 1915. El navío estaba en tan buenas condiciones que inclusive se puede llegar a leer la inscripción de su nombre grabada bajo el pasamano de la borda. El hallazgo fue celebrado por científicos argentinos y chilenos. 

Los restos del barco, que sufrió uno de los naufragios más famosos del mundo, fue hallado a unos 500 kilómetros de la Base Marambio, a una profundidad de 3.008 metros en el mar de Weddell y a unos seis kilómetros al sur del lugar en que se hundió, al sur-sureste de la Base Marambio, la más cercana a la zona.

La expedición de búsqueda, organizada por el fideicomiso “Falklands Maritime Heritage”, incluyó a unas 100 personas y zarpó de Sudáfrica el pasado 5 de febrero con la esperanza de encontrar estos restos.

El equipo trabajó desde el buque de investigación y logística polar de Sudáfrica, utilizando dos drones submarinos de última tecnología para explorar la zona, descrita por el propio Ernest Shackleton como la “peor parte del peor mar del mundo”.

La reacción de Argentina y Chile

El Instituto Antártico Chileno (Inach) dijo este miércoles que el hallazgo en buen estado de los restos del Endurance, “cierra uno de los mayores misterios antárticos”.

Por su parte, Juan Manuel Lirio, geólogo del Instituto Antártico Argentino, valoró el “buen estado” en que fue encontrado el buque, probablemente por la ausencia de “teredos”, un tipo de gusano marino que se alimenta de la madera de los barcos y que, en principio, no estaría presente en esa zona del mar Antártico.

“Lo encontraron bastante completo, es un monumento histórico. Los británicos estuvieron bastante interesados en encontrarlo, porque de alguna manera es un barco emblemático”, destacó Lirio. 

Qué había pasado con el Endurance y con su tripulación 

Hace más de un siglo, Shackleton quiso cruzar la Antártida, en una travesía de 2.900 kilómetros a través del continente helado, del mar de Weddell al mar de Roos, pasando por el Polo Sur, pero en enero de 1915 el navío se vio atrapado en la capa de hielo de Weddell.

“Es una de las expediciones más conocidas y es la última gran expedición de lo que se conoce como la época heroica en la Antártida, que va desde 1895 a 1920”, explicó Pablo Fontana, historiador del Instituto Antártico Argentino (IAA) e investigador del Conicet.

En su camino a la Antártida desde el Reino Unido, el Endurance “hizo escala en Buenos Aires y luego en la isla San Pedro, Georgias del Sur, más precisamente en Grytviken, donde se encontraba la Compañía Argentina de Pesca, siendo este su último puerto antes de naufragar”, agregó el doctor en Historia.

El barco permaneció bloqueado durante meses y finalmente fue perforado por el hielo y se hundió, mientras que los 28 hombres a bordo se vieron obligados a improvisar campamentos en los témpanos de hielo hasta que pudieron refugiarse en la inhóspita Isla Elefante.

Shackleton partió en busca de ayuda con algunos compañeros en un precario bote hasta las islas Georgias del Sur, en el Atlántico sur, volvió y logró rescatar con vida a toda la tripulación, por lo que su periplo es recordado hasta hoy como un viaje heroico.

El destino al que el Endurance no pudo llegar era la bahía de Vahsel, donde hoy se encuentra la Base Belgrano II, y que fue alcanzada cuarenta años después por “el primer rompehielos argentino ARA General San Martín, comandado por el Capitán de Fragata Luis Villalobos”, indicó Fontana.