Erradicar la violencia contra la mujer

Guatemala 

La violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes no pudo ser erradicada aún, a pesar de que haya terminado el conflicto armado. El país registra niveles alarmantes de asesinatos y de desapariciones. Por esa razón, es necesario que el Congreso apruebe la Ley de Búsqueda Inmediata de Mujeres Desaparecidas para dar una respuesta a esta cruda realidad que azota a la guatemaltecas. 

Marcha de protesta de las mujeres gutemaltecas- Foto: emisorasunidas.coFrancisca Gómez Grijalva- Prensa Latina (Guatemala) 

En Guatemala, la violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes se agudizó durante el conflicto armado.  Después de la firma de los Acuerdos de Paz, este flagelo social está lejos de ser erradicado. La sociedad guatemalteca ha sido y es testigo de los niveles alarmantes y las distintas formas de la violencia extrema que se cometen contra miles de mujeres. Una de las principales causas es el hecho que, persiste en este país una cultura patriarcal racista, clasista y militarista enquistada en todos los espacios públicos y privados. La desaparición de mujeres es un crimen que causa angustia, desesperación e incertidumbre en las y los familiares de las víctimas, debido a la  falta de información y la no respuesta inmediata de las autoridades a la hora de presentar las denuncias.

Por ejemplo, que las autoridades exijan que tengan que transcurrir 24 horas para que puedan darle trámite a una denuncia por desaparición, es un claro ejemplo de cómo el Estado guatemalteco incumple con su obligación constitucional de proteger los derechos de las víctimas de desaparición forzada.

La desaparición y posterior asesinato de Claudina Isabel Velásquez Paiz ejemplifica la negligencia e irresponsabilidad del Estado guatemalteco. El 12 de agosto del  2005 ya no volvió a su casa, cuando su madre y  padre fueron a presentar la denuncia de su desaparición a las 3 de la mañana del día 13 de agosto, la Comisaría de la PNC de San Cristóbal les indicó que debían esperar 24  horas para denunciar el hecho. Lamentablemente el cadáver de Claudina Isabel fue identificado como XX, a las 5  de la mañana del 13 de agosto del  2005 en la Colonia Roosevelt.

” Una de las principales causas es el hecho que, persiste en este país una cultura patriarcal racista, clasista y militarista enquistada en todos los espacios públicos y privados. La desaparición de mujeres es un crimen que causa angustia, desesperación e incertidumbre en las y los familiares de las víctimas, debido a la falta de información y la no respuesta inmediata de las autoridades a la hora de presentar las denuncias “

Lo mismo ocurrió con Cristina Siekavizza, transcurrieron cuatro días después de su desaparición para que el Ministerio Público (MP) iniciara las investigaciones. Han pasado más de tres años y la víctima no aparece. Su esposo, Roberto Barreda, principal sospechoso de asesinarla y desaparecer su cuerpo no ha sido juzgado.  

Es una realidad que ese cáncer social silenciado avanza sin parar, los registros de la PNC, el Inacif y la Procuraduría de los Derechos Humanos indican que desde el  2006 a  julio del presente año, se estima que cinco mil 927 mujeres han muerto de forma violenta. Este crimen afecta también   a  niñas y adolescentes, según los registros oficiales, las edades del 69% de mujeres desaparecidas oscilan entre 12  y 17  años. Por tanto, es innegable que los niveles de violencia contra las mujeres en Guatemala están entre los más altos a nivel mundial.

En la mayoría de los casos las mujeres que son víctimas de la desaparición forzada son asesinadas posteriormente. Pero antes de ser asesinadas, sus victimarios las torturan, las violan sexualmente, cometen contra ellas todo tipo de vejámenes y tratos denigrantes.    

Ante esta cruda realidad, es necesario que el Congreso apruebe la iniciativa de Ley de Búsqueda Inmediata de Mujeres Desaparecidas,  que es resultado del trabajo de varias organizaciones de la sociedad civil e instituciones públicas, así como personas comprometidas en la defensa de los derechos humanos y dignidad de las mujeres. 

 

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