Génesis de la persecución de Bolsonaro a los movimientos sociales

El dirigente social de los Trabajadores Sin Techo y ex candidato a la presidencia de Brasil, Guillermo Boulos, explicó el ataque encarnizado del presidente electo Jair Bolsonaro contra movimientos como el MTST como un intento por “destruir la capacidad de movilización organizada de la oposición”. Boulos definió como una “operación política” a la criminalización que se gestó hacia estos espacios de articulación, a quienes Bolsonaro definió más de una vez como “terroristas”.

Boulos pidió que se lean las acciones del ultraderechista contra las organizaciones sociales en el marco del “mayor retroceso democrático de la historia reciente de Brasil”. “Quiere poner al Movimiento de los Trabajadores sin Techo como terroristas, a un grupo que reúne miles de familias que no tienen vivienda, que ganan 900 reales en su salario y dejan 700 en el alquiler”, subrayó en diálogo con el programa Latinoamérica Piensa.

Allí contó además que en el país hay 7.700.000 familias que están en esta situación y que se ven obligadas a recurrir a las tomas porque están sumidas en la pobreza, en una situación de riesgo. “No hacen ocupaciones o tomas de tierra porque quieran, sino porque no tienen otra alternativa. son personas que tienen sus derechos sociales negados, son víctimas de la injusticia social”, resaltó en una entrevista con Nicolás Trotta.

Para el dirigente social, no es posible entender esta agresión contra los movimientos sin preguntarse de qué forma Bolsonaro accedió al poder. Boulos indicó que primero hay que reconocer que el candidato xenófobo y nostálgico de la dictadura fue subestimado por la izquierda y buena parte de los partidos políticos. Por otro lado, puntualizó que gran parte de su victoria estuvo dada por su apelación a la fobia colectiva. “Explotando el tema del miedo y la desesperanza política ha ganado las elecciones”, consideró.

Sin embargo, Boulos no cree que todos sus votantes comulguen con las ideas que pregona el ex militar. “57.000.000 de personas votaron a Bolsonaro pero no es verdad que tengamos 57.000.000 de fascistas. La mayor parte de quienes han votado a Bolsonaro no necesariamente comparten esos valores más conservadores, más moralistas y su vision politica autoritaria que defiende la dictadura y resalta la tortura”, explicó, al hacer hincapié en que no ganó “porque esas concepciones de extrema derecha sean mayoría en la sociedad, sino porque ha conseguido representar al outsider”.

La salida para el dirigente social está en la movilización popular y es por eso precisamente que Bolsonaro ataca a los movimientos sociales. “En las calles está la lucha para que Brasi logre un camino con equidad”, afirmó Boulos, quien evaluó además que para eso son necesarios “varios niveles de articulación con muchos sectores de la sociedad”. “Hoy tenemos dos movimientos con fuerza de movilización en Brasil, el MTST de los sin techo y el MST de los sin tierra. Quieren poner a los dos como terroristas, incluso para destruir la capacidad de movilización organizada de la oposición. Es una operación política”, enfatizó.

Ver el programa completo