El equipo de Tabaré

Uruguay 

Tabaré Vázquez no tardó en designar al gabinete de ministros que lo va a acompañar en su nuevo mandato. Esta es una muestra de su carácter y determinación. Envía señales claras a la población sobre el futuro de su conducción y especialmente a todo el sistema político en general. De los 15 elegidos, sobresale la decisión de mantener a Daniel Astori al mando del Ministerio de Economía. 

Tabaré Vázquez y Raúl Sendic, Presidente y Vicepresidente respectivamente. Foto: argnoticiasJorge Paculli- La República (Uruguay) 

Corta, concreta, así fue la presentación de los futuros ministros, subsecretarios, directores de la OPP, Plan Ceibal, secretaría y prosecretaría de la Presidencia. Se terminó el festejo y comenzó el trabajo. Ese sería el mejor resumen.

Ya en el discurso del domingo en el Four Point Tabaré habló como Presidente de todos los uruguayos, con sentido de nación y con una actitud firme y enérgica en cuanto al compromiso de su gobierno para el desarrollo del país y de su ciudadanía.

“El movimiento se demuestra andando”, dice el dicho y esta presentación es una prueba de ese compromiso y de esa actitud.

No hay mayores sorpresas en los nombramientos. Repiten 5 de este período, vuelven 5 del primer gobierno y 5 mujeres estarán en diferentes ministerios. Todos frenteamplistas, de distintos sectores e independientes. Lo fundamental que los une a todos –a mi criterio- es el fuerte componente de trabajo en equipo bajo su directa conducción. Con la particularidad de Danilo Astori, no sólo el gran conductor económico que ha tenido el país en estos 10 años, sino también uno de los tres pilares –junto a Tabaré y Mujica- de nuestro FA a nivel de líderes.

” No hay mayores sorpresas en los nombramientos. Repiten 5 de este período, vuelven 5 del primer gobierno y 5 mujeres estarán en diferentes ministerios. Todos frenteamplistas, de distintos sectores e independientes “

No me sorprenden los nombres de Nin Novoa y María Julia Muñoz, en la Cancillería y Educación y Cultura, porque si bien no son expertos en esas áreas, serán ministros políticos, de su confianza, acompañados por subsecretarios especialistas en esos temas, Cancela y Filgueiras, respectivamente.

Aceptó preguntas, las contestó todas, en forma muy concreta, asumiendo plenamente la responsabilidad en la elección y asegurando que este gabinete lo acompañará hasta el final del período.

Buena señal, ya se comienza a trabajar.

La sociedad y los distintos sectores ya conocen quienes van a ser los responsables en las distintas áreas para estos cinco años.

Tabaré demostró tener su “biología” al máximo en esta larga campaña donde recorrió el país cinco veces y donde tuvo la lucidez y fortaleza para conducir el rumbo hacia buen puerto. Inicia la transición hacia su mandato con esa misma impronta, pero ya imbuido de la función de Presidente.

Los frenteamplistas hemos perdido a nuestro candidato pero el país ha ganado un futuro gran presidente. Que así sea.

 

Editorial- La República (Uruguay) 

Con su aplomo habitual y la experiencia acumulada durante los cinco años de su primer gobierno, el doctor Tabaré Vázquez hace gala de sus características más salientes. Práctico, pragmático, trabajador inagotable, seguro de sí, con excepcionales condiciones de liderazgo, con una infrecuente capacidad de mando y hasta un “physique du rôle” del que carecen los integrantes de la fórmula derrotada.

Sorprendió a más de uno la presteza con que quedó conformado su equipo de gobierno (gabinete y otros puestos clave), así como el criterio con que eligió a cada uno de sus integrantes. Rompiendo una tradición de larga data, Tabaré Vázquez dejó de lado la cuota política y prefirió designar a sus ministros y jerarcas de alto nivel en función de su idoneidad, de su solvencia profesional y de su capacidad política; también tuvo en cuenta el grado de confianza y conocimiento personal, algo nada menor ya que el jefe de gobierno debe tener la certeza de poder contar con ellos.

El criterio de la cuota política -esto es, integrar el gabinete de modo tal que en él se mantenga una suerte de “representación proporcional” tal como se integran las cámaras legislativas- es atendible por cuanto tiene en cuenta el respaldo electoral obtenido por cada uno de los sectores que integran la coalición; pero ese criterio no es garantía de que sean los mejores quienes estarán al frente de los organismos.

” Tabaré Vázquez dejó de lado la cuota política y prefirió designar a sus ministros y jerarcas de alto nivel en función de su idoneidad, de su solvencia profesional y de su capacidad política; también tuvo en cuenta el grado de confianza y conocimiento personal, algo nada menor ya que el jefe de gobierno debe tener la certeza de poder contar con ellos “

Se trata de señales claras que el presidente electo envía a la población y especialmente a todo el sistema político en general y a la oposición en particular.

A propósito de esto último, es preciso señalar la voluntad de Tabaré Vázquez -manifestada el mismo domingo del balotaje y reiterada luego- de abrir un diálogo con la oposición de modo de poder diseñar políticas de Estado de largo plazo, por lo menos en aquellos asuntos en los que hay un cierto consenso en cuanto a la necesidad de resolver los problemas planteados; no estamos hablando necesariamente de coincidencias en lo que tiene que ver con los caminos a seguir, pero sí de un acuerdo sobre las urgencias y prioridades.

En fin, el panorama es auspicioso y permite mirar con optimismo hacia delante. Así lo percibe la sociedad toda, incluso aquellos ciudadanos que no votaron a Tabaré.

 

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