Fuga masiva de presos: el Gobierno admitió un error de inteligencia

Dos de los 76 presos fugados ayer de una cárcel de Paraguay fueron capturados hoy, uno de ellos en Brasil, y el gobierno paraguayo admitió que la fuga fue posible por “un error” de inteligencia. “Algo fracasó, por eso se produjo la fuga. Hay que reconocer que si 76 personas que tienen que estar adentro están afuera, quiere decir que hubo un error en el Servicio de Inteligencia”, reconoció el secretario general de la Presidencia de Paraguay, Juan Villamayor.

Uno de los presos fue arrestado por la policía brasileña en el estado Mato Grosso do Sul, fronterizo con Paraguay, y el otro fue capturado en el departamento Amambay, donde está la cárcel en la que ocurrió la fuga. El primero, de nacionalidad brasileña, cumplía condena por narcotráfico, mientras que el segundo, paraguayo, estaba preso por robo agravado.

Villamayor confirmó que “un error de apreciación por parte del sistema de inteligencia” permitió la fuga, aunque evitó dar nombres de responsables.

El presidente Mario Abdo Benítez ordenó la búsqueda de los fugados y el contacto con las autoridades de Brasil, ya que se supone que varios de los presos pueden buscar regresar a ese país.

Además, le aceptó la renuncia al viceministro de Política Criminal, Hugo Volpe, y relevó al comandante de la 4ta. División de Infantería del Ejército, con sede en la zona donde se produjo la fuga. La fiscal general, Sandra Quiñónez, destituyó al fiscal antidrogas Armando Cantero, e inició una investigación contra él y Volpe.

La fuga

En las primeras horas de ayer, 76 presos que se alojaban en un pabellón destinado a miembros de la organización criminal brasileña Primer Comando de la Capital (PCC) escaparon de la cárcel Pedro Juan Caballero, en el departamento paraguayo Amambay.

La ministra de Justicia, Cecilia Pérez, anunció el refuerzo del despliegue militar y policial alrededor de las cárceles en las que están recluidos integrantes del PCC, así como la destitución de numerosos funcionarios penitenciarios, incluido el director general del sistema, Víctor Servián, y el arresto de los agentes que prestaban servicio en la cárcel Pedro Juan Caballero.

Pérez afirmó que los presos escaparon por un túnel que se encontró, pero el ministro del Interior, Euclides Acevedo, sostuvo la hipótesis de que salieron por la puerta, ayudados por el personal penitenciario, y que el ducto fue construido como fachada para ocultar la supuesta complicidad.

La Policía Nacional comenzó inmediatamente la búsqueda de los fugados y Brasil ofreció ayuda. “Estamos a disposición también para ayudar a Paraguay en la captura de esos criminales; Paraguay viene siendo un gran socio en la lucha contra el crimen”, afirmó el ministro de Justicia brasileño, Sérgio Moro, en Twitter.

Fundado en 1993 durante una rebelión en una cárcel de San Pablo, en los últimos años el PCC expandió su actividad al tráfico de drogas y armas, especialmente en las regiones fronterizas, y también al robo de cargas y el contrabando de combustible.