Fuerte sismo en Ecuador, no hubo que lamentar muertos

Un terremoto de magnitud 7,5 sacudió está madrugada a Ecuador, en una zona fronteriza con Perú, sin dejar muertos y causando daños menores, informaron autoridades del país. El sismo se produjo a las 5:17 locales y minutos después ocurrió una réplica de 6,06 grados de magnitud. El movimiento dejó tres heridos, según el reporte del Servicio Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR).

«Esta serie de eventos ocurrieron en la placa oceánica en subducción a profundidades considerables (…) por lo cual las intensidades en superficie son moderadas», apuntó el Geofísico en su último informe.

El presidente Lenín Moreno escribió en su cuenta de Twitter que «ha retornado la calma» al país tras los sismos.

El SNGR precisó que en Gualaquiza se produjo la «explosión de vidrios» en un centro comercial, y que en el hospital de esa ciudad hay daños en el recubrimiento de los pisos. En otras comunidades hubo cortes de energía.

En las andinas ciudades de Riobamba y Gualaceo (sur) hay viviendas con fisuras. Los muros de un cementerio en la localidad de Sigsig (sur andino) también colapsaron.

El presidente peruano, Martín Vizcarra, señaló que el sismo también fue sentido en la Amazonía y el norte del país. «Felizmente los reportes (sobre daños) no son mayores. Debe ser porque la profundidad del sismo es de alrededor de 103 – 115 km», agregó.

Un tercer sismo de 5,9 grados de magnitud se sintió en Ecuador a las 5:40 locales. El movimiento se produjo en la costera provincia de (Guayas). Alexandra Ocles, titular del SNGR, aclaró que este temblor «no es réplica del primero», ocurrido en Morona Santiago.

En Guayas, el movimiento no dejó heridos ni daños de consideración, pero obligó la evacuación de un hospital pediátrico. El Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar) descartó una alerta de tsunami tras los sismos que se sintieron en 21 de las 24 provincias del país.

En abril de 2016 un terremoto de 7,8 grados de magnitud asoló las provincias costeras de Manabí y Esmeraldas (oeste), dejando 673 muertos. Las pérdidas por el potente sismo ascendieron a más de 3.000 millones de dólares.