Emancipación e igualdad

Latinoamérica y el Mundo 

El Foro Emancipación e Igualdad, que reunió a los intelectuales más reconocidos de América Latina y el mundo en Argentina, se centró por un lado en la celebración de los procesos democráticos de los gobiernos progresistas con su necesaria autoevaluación. Chomsky, Vattimo y Boff, entre otros,  debatieron los pasos a seguir para consolidar el fin del neoliberalismo. 

Mesa de debate entre Jorge Alemán, Daniel Sánchez Sorondo, Leonardo Boff, Gianni Váttimo y Horacio Gonzálex-  Foto: Flickr.

Redacción- Miradas al Sur (Argentina) 

Fueron tres jornadas de lleno total. Como dijo Víctor Hugo Morales al abrir la mesa en que ofició de moderador “fue increíble ver la cola de público dando la vuelta por la avenida Córdoba para ingresar al Teatro Cervantes y poder escuchar un espectáculo de ideas”. Es que el Foro Internacional por la Emancipación y la Igualdad, organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación, logró eso que parecía casi un imposible: el deseo popular por escuchar a los intelectuales y el deseo intelectual de entrar en contacto con el pueblo. Un ida y vuelta que acompañó en las tres jornadas y sentó las bases para la tan esperada unión. Pensadores latinoamericanos, norteamericanos y europeos debatieron jueves, viernes y sábado en un intercambio que sirvió, luego de muchos años de diferencias, de espejo en el cual mirarse, reflejarse y reconocerse. 

El anfitrión del encuentro, Ricardo Forster, no dejó dudas en la sesión de apertura: “Celebremos el sentido de escuchar en la importancia de este momento histórico. Este momento en que, en América del Sur, se están jugando cosas tan significativas. En que sentimos de nuevo que, del otro lado del Atlántico, ya no llegan simplemente pensamientos muertos, agotados, domesticados y de dominación. Sino que también desde Grecia, desde España, desde el Mediterráneo europeo, surge otra vez la mirada crítica, la intervención política, el deseo de construir sociedades más justas”.

El historiador y analista político venezolano Vladimir Acosta dijo que “este Foro va a ayudar a difundir estos objetivos democráticos muy significativos y va a jugar un papel importante en ello”. Por su parte, el fundador del Partido de la Revolución Democrática, el mexicano Cuauthémoc Cárdenas, señaló: “Estos foros permiten un intercambio de ideas, discutir caminos que pudieran resultar comunes y encontrar formas de cooperación que resulten muy importantes. Podemos construir siendo solidarios unos con otros. Vemos desde nuestro país, con envidia, los cambios en el mejoramiento de las condiciones de vida no sólo en la Argentina, sino también en el sur del continente. Son muy importantes las ideas y propuestas comunes que nos llevamos de este encuentro y que puedan acercarnos todavía más y lograr la integración política y económica de América y el Caribe”. Y agregó: “Planteamos la elaboración y discusión conjunta de un proyecto unificador nacional, en el que se recupere el ejercicio de la soberanía, y al mismo tiempo la formulación de las estrategias que permitan llevarlo a la práctica, que sea el eje que articule la unidad de diferentes fuerzas, que reúna diferentes extensiones progresistas y democráticas y permita una mayoría política indispensable para encontrar el cambio en nuestro país”. 

Su compatriota, el escritor Paco Taibo II, fue cortante: “Vengo de un país en estado de desastre, donde el proyecto neoliberal viene destruyendo todo. Estos encuentros dan cuenta de la tensión y el aburrimiento que generan estos modelos neoliberales; México es hoy el modelo de lo que no debe suceder en América latina”.

” La idea de la Argentina de tomar la iniciativa y realizar estos foros, incluso con el antecedente de los fondos buitre, me parece absolutamente lógica, comprensible y un gran evento en el marco de la política mundial. No era sólo indispensable, sino que era como un deber para este país organizar este encuentro “

El filósofo italiano Gianni Vattimo (que se despachó con una frase que generó ser título en muchos medios: “El Gramsci de hoy es el Papa”), resaltó el papel del país anfitrión: “La idea de la Argentina de tomar la iniciativa y realizar estos foros, incluso con el antecedente de los fondos buitre, me parece absolutamente lógica, comprensible y un gran evento en el marco de la política mundial. No era sólo indispensable, sino que era como un deber para este país organizar este encuentro, ya que la Argentina, básicamente desde el momento en el cual el Papa fue elegido, está en el centro de una situación que es característica de los países modernos, incluso de algunos países de Europa, como Italia”.

El escritor y sociólogo peruano Nicolás Lynch analizó la importancia del encuentro: “Es muy pertinente la realización de este Foro Internacional en tiempos muy interesantes para América latina. Se desarrollaron procesos de cambios sustantivos en un número grande de países que priorizaron la independencia nacional, un nuevo rol del Estado, la redistribución de la riqueza. Estos procesos, de manera iné­dita en nuestra historia, llegan a Europa. Estos días son interesantes para poder ventilar las diversas experiencias, ver los problemas y dificultades, los avances y retrocesos, y contrastarlos con académicos y políticos que vienen de Europa y que nos traen por primera vez las consecuencias de esta influencia latinoamericana”. Por su parte, el crítico de arte paraguayo Ticio Escobar señaló que “es fundamental la apertura de un espacio de discusión que confronte distintos pensamientos acerca de cuestiones que son fundamentales para un pensamiento crítico en Latinoamérica y en el resto del mundo. Lo más rico de estos foros es la diversidad de opiniones, conceptos y posturas frente a un debate común”.

Llegado de España, el secretario político de Podemos Iñigo Errejón (la figurita difícil, uno de los más buscados por la prensa), buceó en la situación de su país y la reestructuración profunda que buscan, abrevando en la experiencia latinoamericana: “Por primera vez venimos con la cabeza alta a decir que no­sotros tampoco nos resignamos y que sí se puede. Hay una crisis de régimen, pero no de Estado. En España no hay presidentes que se escapan en helicóptero. Está en crisis un modelo de desarrollo que expulsa a sus mejores jóvenes, donde se acepta ser la periferia de la Unión Europea. La situación política actual es una posibilidad de cambio histórico. Después de un ciclo largo de protesta, de enfado, hoy estamos en condiciones de decir que hay un trabajo en marcha, que hay una voluntad popular nueva”.

El adiós al neoliberalismo. Una de las constantes de todos los participantes fue la decisión de continuar y profundizar los proyectos populares y luchar contra los embates de las políticas de los poderosos.  La senadora del Frente Amplio uruguayo Constanza Moreira dijo: “Sepan que el neoliberalismo es una tormenta, pero engendra las viejas y las nuevas izquierdas luchando por resistir y generar la alternativa de un proyecto posible. América latina le dijo un rotundo no al neoliberalismo y trajo consigo la década ganada, que es el retorno de la política. Y en el retorno de la política se produjo la más fantástica circulación de las elites que tuvo la región después del pasaje de la colonia a la República. Esto implicó que aquellas clases subalternas de la política pasaran de la periferia al centro y se transformaron en dirigentes. Esto produjo una transformación cultural impresionante. Es fundamental avanzar en la representación sustantiva, hay que evitar la burocratización de nuestros partidos, ahora que tenemos el poder y recursos, para evitar transformarnos en una clase política, y hay que aprender a construir democracia en nuestras organizaciones. Por último, es
necesario convertir al Estado en un instrumento de emancipación, reforzar el poder del Estado frente al capital”.

” ‘Sepan que el neoliberalismo es una tormenta, pero engendra las viejas y las nuevas izquierdas luchando por resistir y generar la alternativa de un proyecto posible. América latina le dijo un rotundo no al neoliberalismo y trajo consigo la década ganada, que es el retorno de la política’ “

El filósofo y activista norteamericano Noam Chomsky (otro de los más requeridos) no dejó dudas con sus declaraciones: “Por primera vez, en 500 años, América latina dio pasos significativos hacia la liberación del dominio imperial. Estos son desarrollos de un significado histórico muy profundo que tienen una gran transcendencia para el futuro. Para fines de la década del ’70, la situación estaba cambiando. El ataque neoliberal se aceleró durante los años de Reagan-Thatcher, persistió después de ello y se convirtió en un ataque sobre los derechos humanos básicos y la democracia. Luego, las crisis financieras comenzaron a aparecer por primera vez desde la Depresión. Pero para los perpetradores, las instituciones financieras, los bancos, las crisis no son un problema muy serio porque hay una política gubernamental que los protege de cualquier amenaza”. Y, no en vano terminó la llamada clase magistral, magistralmente: “América latina está a la vanguardia en luchar contra el ataque neoliberal. Esto lo demuestran nuevos movimientos que surgen también en Europa del sur, en Grecia o España. El sistema capitalista estatal global está en uno de sus peores períodos de crisis. Los resultados, como siempre, dependerán de cómo responda el público”.

Otro que sabe de sobra de este asunto de pelear contra las políticas regresivas, el politólogo brasileño Emir Sader, señaló que “muchos países priorizamos, en lugar del ajuste fiscal, la centralidad de políticas sociales, los procesos de integración regional, las relaciones Sur-Sur, y no los tratados de libre comercio con los Estados Unidos. Hoy tenemos capacidad de resistencia al capitalismo mundial. La lucha ideológica es la determinante en los destinos de nuestra sociedad y del mundo contemporáneo”. 

El vicepresidente boliviano Álvaro García Linera dijo, con su claridad de siempre que “los revolucionarios tenemos que tener la capacidad de autoevaluarnos permanentemente. En América latina ya llevamos casi 15 años de este proceso extraordinario, nunca antes superado en su irradiación. Es una obligación de los gobiernos progresistas y revolucionarios tener la capacidad de crear un régimen económico sostenible, redistributivo, generador de riqueza y de igualdad. No es un tema menor. A nuestros hermanos europeos, los argentinos, los bolivianos, les decimos que vemos lo que está pasando en Europa como si estuviéramos viendo una película ‘retro’. Lo que les pasa a ustedes ya lo hemos visto, nos pasó a nosotros. Lo que está pasando ahorita en Europa es lo que pasó en América latina hace veinte años atrás, y el resultado fue una noche terrible”.

Durante las tres jornadas, las amenazas de los Estados Unidos contra Venezuela motivaron una declaración tras otra. El venezolano Acosta dijo que “el Imperio está decidido a acabar con esta etapa de cambios, que comenzó con Venezuela, con la primera elección de Hugo Chávez. Se trata de una lucha real con los pueblos, con las masas”. Por su parte, García Linera señaló que “América latina está jugando su destino en Venezuela. Si Venezuela cae bajo las garras de una intromisión, de una invasión, de una injerencia directa o indirecta, América latina perdió. Porque Venezuela es la llave de América latina. Fue el inicio y no debe ser el fin. Al gobierno norteamericano les decimos: ustedes son un peligro a la soberanía latinoamericana, nosotros no somos peligro para nadie”. 

Por último, la dirigente social colombiana Piedad Córdoba puso, en primera persona, lo que se sintió en todo el Foro y se replica en toda la región: “Mi solidaridad con Venezuela no es declarativa ni retórica, mi solidaridad es una solidaridad activa: estamos dispuestos a hacer lo que sea para defender la revolución venezolana, para defender la revolución bolivariana. Si Venezuela se cae, el efecto dominó aplasta a toda la región”.

 

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