Los pronósticos del FMI y el BM

Latinoamérica y El Mundo

A propósito de la presentación anual del FMI y el BM, resulta interesante pensar cómo han actuado estos mamuts de las financias globales a lo largo de su historia y cómo influyeron en las políticas de América Latina. Según estas organizaciones, que no han predicho ni mucho menos evitado crisis graves en sus 70 años, la economía regional caerá un 0.3 % este año.

Redacción- Prensa Latina (Cuba) 

La Cumbre del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) registró hoy aquí la mala noticia de que la economía latinoamericana caerá en 0,3 por ciento este año y pronosticar apenas un pequeño repunte para 2016.

El dato contrastó con los aires de entusiasmo que rodean la reunión de ministros y otros representantes oficiales de 188 países que integran la junta de gobernadores de ambos países, que desde ayer se realiza en la capital peruana.

El FMI presentó el informe Perspectivas de la Economía Mundial, que evidencia que sus recetas, aplicadas en casi toda la región latinoamericana, no han sido solución para la desaceleración económica, pues el área verá descender su producto interno bruto en 0,3 por ciento .

El documento alienta un crecimiento de la región de 0,8 por ciento del PIB en 2016 y atribuye el estancamiento a la caída de los precios de las materias primas, consecuencia a su vez de la menor demanda china y de otros mercados, cuya recuperación marcha a “un ritmo persistentemente modesto”.

“Para las economías de mercados emergentes y en desarrollo en su conjunto, nuestro pronóstico es que el crecimiento se reducirá por quinto año consecutivo en 2015”, agrega el informe al referirse a países que son alentados y hasta presionados por el FMI y el BM a seguir sus fórmulas neoliberales.

Entre otras cifras, consigna que el llamado derrumbe de los precios de las materias primas sufrirá una contracción del PIB de tres por ciento este año y de uno por ciento en 2016.

Por un motivo similar, al que se agrega en el informe la convulsión política causada por asonadas radicales para derrocar a su gobierno, Venezuela sufrirá, según el FMI, una caída del PIB de 10 por ciento este año y de seis por ciento el siguiente, mientras para Ecuador la pérdida será de 0,6 por ciento en 2015.

El informe consigna un grupo de países con mayor resistencia a la crisis, como Bolivia, en primer lugar con un crecimiento de 4,1 por ciento y con una política económica que fortalece al Estado y no cumple a rajatabla las políticas de capitalismo secante y entrega al capital externo que promueven el FMI-BM.

” El documento alienta un crecimiento de la región de 0,8 por ciento del PIB en 2016 y atribuye el estancamiento a la caída de los precios de las materias primas, consecuencia a su vez de la menor demanda china y de otros mercados “

En una reciente conferencia de prensa, el director del Banco Mundial para Bolivia, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela, Alberto Rodríguez, dejó sin respuesta una pregunta sobre los motivos de la situación excepcional y exitosa de la economía boliviana, con un modelo diferente.

Para el FMI, otros países menos golpeados por la turbulencia económica en la región son Paraguay, que cerrará el año con tres por ciento de crecimiento, Colombia y Uruguay (2,5 por ciento) y México y Chile (2,3) 

Algunos de los países que mejor resisten serán Paraguay (3,0% de crecimiento este año), Colombia y Uruguay (2,5% cada una), México y Chile (2,3% cada una) y Bolivia (4,1%), cuya economía es centralizada en el Estado y crece mejor que sus vecinos.

En el grupo se encuentra también Perú, pese a haber visto caer sus expectativas de crecimiento de 2015, de tres a 2,4 por ciento, según el informe del FMI.

El documento, nombrado significativamente “Ajustándose a precios más bajos en las materias primas”, trae también otros augurios sombríos, como la posibilidad de que América Latina vea agravarse sus dificultades cuando la Reserva Federal de Estados Unidos eleve sus tasas de interés.

La elevación sería producto de un repunte de la economía norteamericana, lo que alentaría la fuga de capitales del área a Estados Unidos, y determinaría el alza del dólar.

El diagnóstico global del FMI tampoco es alentador al estimar que el crecimiento mundial será este año de 3,1 por ciento, el índice más bajo en seis años. 

 

Redacción- Diario Uno (Perú) 

Ahora que estos dos mamuts de las finanzas globales van a tener su reunión anual en Lima es pertinente saber cuál es su rol en un mundo en crisis y en franca disputa geopolítica. Precisamente responder a la pregunta del título implica ubicarse en diversos planos. Uno bien podría decir que el Fondo Monetario Internacional (FMI) no ha servido para nada si considera la misión para la que fue creado: prevenir que el mundo sufra crisis económicas como la de 1929-1930 conocida como “La Gran Depresión”.

En efecto, el FMI que se fundó junto al Banco Mundial en 1944 (Bretton Woods, Estados Unidos), pero empezó a operar desde 1945, ya tiene 70 años encima y no ha predicho, ni mucho menos evitado crisis tan graves y nocivas para la economía mundial como la asiática (1997) – que hizo que el Perú entre en recesión durante cuatro años (1998-2001) –, la rusa (1999), la argentina (2001), y la peor de todas, peor incluso que la gran depresión, la crisis global que actualmente vive el mundo y que comenzó en Estados Unidos, se extendió a Europa y hoy alcanza a América Latina y a todo el sur global con la caída de los precios de las materias primas y la salida de capitales. El FMI no vio o no quiso ver el tsunami financiero y fiscal que nos azota y encima tiene la raza de pontificar.

Entonces, ¿de qué se ha encargado el FMI? Bueno, basta ver el comportamiento del fondo con el gobierno griego para pintar lo que ha sido su rol durante los últimos 40 años: imponer ajustes, austeridad, reducir derechos, beneficios sociales y cumplir a raja tabla el pago de la deuda, por más ilegítima, odiosa o corrupta que sea. Lo vimos en América Latina y en especial en el Perú durante los noventa.

” ¿De qué se ha encargado el FMI? Bueno, basta ver el comportamiento del fondo con el gobierno griego para pintar lo que ha sido su rol durante los últimos 40 años: imponer ajustes, austeridad, reducir derechos, beneficios sociales y cumplir a raja tabla el pago de la deuda, por más ilegítima, odiosa o corrupta que sea “

La eliminación de la protección social ha sido el costo de tener una macroeconomía saludable, que en el caso peruano se traduce en que banqueros y mineros se la han llevado con pala mientras que todos los demás hemos tenido salarios y pensiones de hambre. Ah claro, en tiempos de boom económico nos han dado plata pero vía crédito para bancar una orgía de consumo que ya llegó a su fin por cierto.

Tal como dijo el profesor Celso Furtado, citado muchas veces por Oscar Ugarteche, el FMI es en realidad el brazo extendido del Tesoro Norteamericano. Para eso sirve, lo cual se expresa en cosas tan claras como que con las reservas de todos los países de América Latina durante el periodo de auge (2005-12) depositadas en su mayoría como bonos estadounidenses se ha financiado el sobreconsumo del norte. También se ve en la guerra de monedas donde Grecia es la punta de lanza para pegarle al Euro en favor del Dólar.

El Banco Mundial sirve básicamente para lo mismo, porque con el cuento de superar la pobreza, ha convertido en negocio casi todo: la salud, la educación, la obra pública, etc. Su informe Haciendo Negocios busca orientar la inversión poniendo el mejor puntaje a los países que más abren su economía en perjuicio de su industria, que más flexibilizan los derechos laborales y desregulan el m
ercado de trabajo.

Además no nos olvidemos que en el Perú son copropietarios -vía la IFC- junto a la Newmont y Roque Benavides de Yanacocha, quien sabe la minera con las peores prácticas sociales y tributarias que existen. Y en los noventa fueron parte del Peru Privatization Fund, una empresa off shore protagonista de un caso de deuda corrupta denunciado por el Congreso tras la caída de Fujimori.

En suma, el FMI y el Banco Mundial son organizaciones más políticas que económicas. Con la careta técnica garantizan la hegemonía de los dueños del mundo.

 

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