Definiciones políticas

Ecuador 

Si bien el partido oficialista Alianza PAIS sigue siendo el movimiento con mayor apoyo electoral, este año tuvo que lidiar con una oposición dual de izquierdas y derechas que se unieron para hacerle frente a una posible reelección de Rafael Correa. A pesar de que termina un año de definiciones políticas, el gobierno afrontará su gran reto en 2015. Hay que recuperar el aspecto vital. 

Ecuadoronline

Orlando Pérez- El Telégrafo (Ecuador) 

¿2014 define el nuevo rumbo de la política?

Sí, posiblemente, porque si bien Alianza PAIS es todavía el movimiento con el mayor apoyo electoral, no constituye la fuerza dominante desde febrero de 2014: cedió espacios (fundamentalmente en algunas alcaldías), perdió la iniciativa en ciertos temas y disputa a diario con sus ex aliados y con la derecha su posicionamiento mediático.

Y al mismo tiempo, en ese panorama se revela una oposición de izquierdas y derechas con una sola bandera movilizadora (no a la reelección) porque no ha logrado mostrar otra propuesta innovadora y creativa para el pensamiento político y para la solución a los problemas reales y complejos del Ecuador.

Es más, insiste en una ‘liberalización’ económica y un moralismo político para cuestionar las debilidades del Gobierno.

En ese sentido, 2014 quizá también reveló un tope, techo o límite a una dinámica política estimulada desde 2007 y cuyos indicios más notorios estarían en la ausencia de un refrescamiento en el mismo discurso de PAIS, a pesar de que orgánicamente (tras la convención de Esmeraldas) hay una evidente recomposición, estructuración y ordenamiento internos. Y, para variar, la oposición reitera argumentos que no son nada distintos a los usados para rechazar el referéndum de la Constitución en 2008; las leyes (en particular la de Comunicación) desde 2009, la reforma judicial en 2011 y la misma campaña presidencial de 2013 y las municipales de 2014.

” Y al mismo tiempo, en ese panorama se revela una oposición de izquierdas y derechas con una sola bandera movilizadora (no a la reelección) porque no ha logrado mostrar otra propuesta innovadora y creativa para el pensamiento político y para la solución a los problemas reales y complejos del Ecuador “

¿Entonces qué hace falta para que 2015 obtenga ese lado seductor de la política y convoque a nuevas o más ideas movilizadoras? ¿O es que el proceso de institucionalización de los mandatos constitucionales de Montecristi tendrán todavía resistencia de derechas e izquierdas, más creatividad o frescura en la aplicación desde el oficialismo? ¿La posibilidad de realizar una consulta abriría un cauce al talento de los actores políticos? ¿O el año que viene será el de las definiciones presidenciales para 2017 y con ello constituirá un estímulo para la recomposición de algunas tareas y acciones?

Por lo pronto, en el terreno estrictamente político hay incertidumbre (que nadie duda de que se exacerba con la caída del precio del petróleo). Eso puede ser estimulante para unos y preocupante para otros, del lado que sea. Lo de fondo es saber cómo se involucra el pensamiento, la propuesta y la iniciativa política desde distintos sectores para afrontar todos los retos nacionales. Por supuesto, la oposición de derechas e izquierdas aprendió algo: usar con énfasis su capacidad de perturbación (con la complicidad de ciertos medios) como su mejor herramienta, por lo tanto, para ello no le hace falta mucha cabeza.

Alianza PAIS y el Gobierno parecerían afrontar su mayor reto en 2015, tras lo vivido en el año que termina. Y siendo así, también es una oportunidad para demostrar todo lo asimilado durante el aprendizaje que ha significado lo recorrido estos años, y recuperar ese aspecto vital que fue la ruptura con los moldes y patrones de la política tradicional. La proximidad del aniversario el 15 de enero se vislumbra como la mejor ocasión para hacerlo.

 

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