Suben a 234 las víctimas por los enfrentamientos entre bandas en Haití

Al menos 234 personas murieron o resultaron heridas entre el 8 y el 12 de julio como consecuencia de la violencia entre bandas desatada en Cité Soleil, la localidad más pobre del área metropolitana de Puerto Príncipe, la capital de Haití, según un informe de la ONU. 

“La mayoría de las víctimas no están directamente vinculadas a las pandillas, sino que fueron blanco de los miembros de las pandillas y también hemos recibido nuevas denuncias de violencia sexual”, indicó el vocero del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Jeremy Laurence.

La ONU indicó haber registrado 934 asesinatos, 684 heridos y 680 secuestros en el periodo comprendido entre enero y finales de junio de 2022. 

“Estamos profundamente preocupados por el empeoramiento de la violencia en Puerto Príncipe y el aumento de las violaciones de derechos humanos cometidas contra la población local por bandas fuertemente armadas” 

Jeremy Laurence, vocero de la ONU

En los últimos días se oyen armas automáticas todo el día en Cité Soleil, un barrio popular del área metropolitana de Puerto Príncipe, donde se enfrentan dos facciones sin que intervenga la policía, que tiene escasos hombres y poco equipamiento. 

Ayer, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó por unanimidad una resolución que pide a los Estados miembros prohibir la transferencia de armas ligeras a las bandas criminales en Haití, sin llegar a decidir un embargo total como pedía China, mientras se estudia crear una fuerza policial regional para combatir la violencia extrema.

Contexto político e incertidumbre

Haití, además, está bajo presión para iniciar un proceso político que conduzca sin demora a elecciones presidenciales y legislativas en medio de una disparada de precios y escasez de combustible.

Se estima que unas 2.500 personas huyeron de la zona en conflicto durante el pasado fin de semana, aunque por el momento no se reportan emplazamientos de refugiados.

Además, las bandas limitan el acceso de agentes humanitarios y servicios de emergencia a las zonas afectadas, mientras el suministro de agua potable y alimentos se interrumpió desde que se iniciaron los enfrentamientos.

La violencia se disparó en Haití en los últimos años, pero escaló de manera extremadamente virulenta tras el asesinato del presidente Jovenel Moise (2017-2021), y ahora las bandas controlan casi un tercio de la capital Puerto Príncipe.

El 4 de mayo de este año, la ONU expresó su preocupación por el reclutamiento de menores por parte de las bandas criminales en uno de los países más pobres y castigados del mundo.