Femicidio y xenobofia: un caso de violencia que terminó en una persecución generalizada

Un feminicidio en Ecuador, en manos de un hombre de nacionalidad venezolana, despertó una ola de xenofobia contra migrantes de ese país, con fuertes brotes de violencia. El asesinato de una ecuatoriana en la localidad de Ibarra, al norte del país, desencadenó que sectores de la población desalojaran a venezolanos de hoteles, viviendas y parques donde dormían y les exigieran que abandonen la ciudad, principal paso hacia el interior de Ecuador. Desde el Gobierno intentaron calmar y recordaron que el suyo también es un “pueblo migrante”.

«El agresor, en este caso, es un ciudadano extranjero, lo que podría provocar una generalización que sólo traerá más violencia. Es momento de recordar que el nuestro también es un pueblo migrante», hizo un llamado a la paz el vicepresidente Otto Sonnenholzner.

El funcionario -de ascendencia alemana y libanesa- pidió a la población por radio y televisión «actuar con los demás como quisiéramos que actúen con nosotros». Sin embargo, también anunció nuevas disposiciones para los venezolanos que ingresan a su país, con más restricciones.

«Desde hoy y en vista de que el gobierno venezolano separó a su país de la Comunidad Andina, se requerirá para todos sus nacionales la presentación del pasado judicial apostillado», señaló. Ante la diáspora de venezolanos, Quito apenas requería la cédula para dejarlos ingresar.

Frente a este pico de violencia y el endurecimiento de las condiciones para ingresar al país, el gobierno de Nicolás Maduro acusó a Ecuador de alentar la persecución de venezolanos. «El Presidente Lenín Moreno y su gobierno han incitado una persecución fascista contra los venezolanos en Ecuador. Los hacemos responsables de la seguridad e integridad de nuestros compatriotas», escribió en Twitter el canciller venezolano, Jorge Arreaza.

Las autoridades estiman que unos 300.000 venezolanos viven actualmente en Ecuador. Entre 2014 y 2018 ingresaron más de 1,2 millones, de acuerdo con la cancillería, que otorgó unas 97.000 visas a peticionarios de esa nacionalidad.

Asociaciones de venezolanos en Ecuador expresaron su descontento por los gestos de fobia. «De manera categórica rechazamos cualquier tipo de xenofobia o discriminación que pueda nacer a partir de los sucesos ocurridos en Ibarra», manifestaron en un comunicado.

El presidente de la Fundación Venezolanos en el Exterior, Eduardo Febres Cordero, denunció en Quito que los hechos en Ibarra supuestamente dejaron cuatro venezolanos muertos, mientras que en el resto del país habría 82 heridos.