Fallo histórico: Ecuador despenalizó el aborto en casos de violación 

Ecuador se convirtió en el sexto país de América Latina en despenalizar el aborto en casos de violación gracias a un fallo de la Corte Constitucional. La lucha de las ecuatorianas, que durante años se manifestaron en las calles a favor de la interrupción voluntaria del embarazo por causales, tuvo su primer gran logro. “Esto es por las 2.000 niñas que cada año paren producto de violación, porque una niña embarazada es una niña violada”, celebraron los colectivos feministas. 

Ecuador es el segundo país de Latinoamérica con mayor número de embarazos de niñas y adolescentes. Siete niñas menores de 14 años dan a luz por día en el país, de acuerdo a cifras oficiales. 

La decisión de la Corte Constitucional responde al pedido presentado en julio de 2019 por la Coalición Nacional de Mujeres del Ecuador, Fundación Desafío y el Frente Ecuatoriano por la Defensa de los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos para que se declare inconstitucional a los artículos 149 y 150 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).

Foto: EFE

La decisión de la Corte Constitucional responde al pedido presentado en julio de 2019 por la Coalición Nacional de Mujeres del Ecuador, Fundación Desafío y el Frente Ecuatoriano por la Defensa de los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos para que se declare inconstitucional a los artículos 149 y 150 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).

Tras el debate y votación, siete jueces de la CC se pronunciaron a favor de la despenalización del aborto en casos de violación, Hernán Salgado Pesantes, Daniela Salazar, Ramiro Ávila, Karla Andrade, Agustín Grijalva, Alí Lozada y Enrique Herrería, mientras que las juezas Teresa Nuques y Carmen Corral se opusieron.

La Coalición Nacional de Mujeres del Ecuador, por su parte, celebró el fallo y lo consideró “un avance necesario, aunque incompleto”, y anticipó que continuará la lucha para la completa despenalización de la interrupción del embarazo. El año pasado, una moción para legalizar la interrupción del embarazo en todos los casos de violación y de malformación del feto fracasó en el Congreso. 

“La despenalización del aborto por violación es un avance necesario, aunque incompleto, las mujeres ecuatorianas seguiremos luchando para ejercer el derecho a ser libres de disfrutar, defender, proteger nuestro cuerpo y salud integral”, expresó el colectivo a través de un comunicado.

Los artículos debatidos

Uno de los artículos debatidos fue el 149, que determinaba que la persona que haga abortar a una mujer que lo consintió será sancionada con pena privativa de libertad de uno a tres años y que la mujer que cause su aborto o permita que otro se lo cause será sancionada con pena privativa de libertad de seis meses a dos años.

Las organizaciones de mujeres y de defensa de derechos sexuales y reproductivos expresaron que el artículo no contempla otras formas donde no existe la voluntad de la mujer o el feto no es viable, tales como incesto, malformación grave del feto y embarazo por inseminación forzada y solicitaron que se incluyan como excepción tales casos.

En tanto, el artículo 150 original señalaba que el aborto practicado por un médico u otro profesional de la salud capacitado, con consentimiento de la mujer o de su cónyuge, pareja, familiares íntimos o su representante legal, cuando ella no se encuentre en posibilidad de prestarlo, no será punible, “si el embarazo es consecuencia de una violación en una mujer que padezca de discapacidad mental”.

La modificación que se aprobó reemplaza la frase “que padezca de discapacidad mental” por “si el embarazo es consecuencia de una violación en una mujer”. De esta forma, la posibilidad de aborto por violación queda abierto a todas las gestantes.

Lasso adelantó que acatará el fallo

Los manifestantes contrarios a la despenalización, autoidentificados como grupos “pro-vida”, sostenían en sus proclamas que “el aborto no es un derecho” sino “una sentencia de muerte para niños inocentes”.

Con banderas de Ecuador, gritaban “No al aborto, Sí a la vida”, “En Cristo hay vida” y que “no se debe resolver un crimen con otro”, en línea con una carta que el presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE), monseñor Luis Cabrera, había enviado el lunes al presidente de la Corte Constitucional. 

En medio de esta disputa, que la sociedad ecuatoriana arrastra desde hace años, quedó el presidente electo Guillermo Lasso, un conocido antiabortista que durante la campaña electoral expresó su oposición al aborto como “católico” que es.

Este miércoles, en un comunicado después del fallo, aclaró que se trata de una opinión “de acuerdo a los valores que dicta su fe”, pero que como presidente electo mantiene su “inquebrantable respeto a los valores democráticos y republicanos”, especialmente en cuanto a “la laicidad del Estado y la separación de poderes”.

“Por ello, quiero manifestar mi total respeto a lo resuelto por la Corte y anticipo que será respetado también por todos los funcionarios de mi futuro gobierno”, escribió.