Exjefes militares bolivianos acusados por el Golpe de 2019 apelaron la detención preventiva

Los excomandantes de la Fuerza Aérea y de la Armada de Bolivia detenidos anteayer por su presunta implicancia en el golpe de Estado en Bolivia perpetrado en 2019 decidieron apelar la medida, anunció su abogado. “Vamos a presentar en las próximas horas la solicitud formal de cesación de la detención preventiva, presentando argumentos y pruebas de que no hay riesgo alguno de fuga”, dijo Jorge Santistevan, defensor de Jorge Gonzalo Terceros Lara, exjefe de la aviación militar, y del almirante Gonzalo Jarjuri Rada, informó el portal ruso de noticias Sputnik.

La fiscalía prevé completar hasta septiembre la investigación para el juicio por el golpe de 2019, en el cual la principal acusada es la expresidenta de facto, Jeanine Áñez, (noviembre 2019-noviembre 2020), detenida también preventivamente desde marzo pasado.

Tras el encarcelamiento de Terceros Lara y Jarjuri Rada, los exjefes militares de más alto rango detenidos hasta ahora en el proceso, los fiscales investigadores confirmaron que convocarán esta semana a asesores de políticos que participaron en la instalación del Gobierno de Áñez.

Aprehendidos el sábado pasado, los excomandantes fueron cautelados al día siguiente por una jueza de La Paz que dispuso prisión prejudicial de cuatro meses: Terceros Lara en el penal santacruceño de Palmasola y Jarjuri Rada en la cárcel del pueblo altiplánico de Patacamaya.

Santistevan dijo que aparte de garantizar la presencia de los excomandantes en todo el proceso, estaba en condiciones de demostrar que ellos no participaron en el derrocamiento del expresidente Evo Morales, que siguió a protestas callejeras y una “sugerencia” de renuncia hecha por el comandante en Jefe, Williams Kaliman.

Los excomandantes están acusados de terrorismo, sedición y organización criminal, similares a los que enfrentan Áñez y otros detenidos, incluidos exministros y exjefes militares de rango medio.

La fiscalía, por separado, dijo que espera recibir esta semana declaraciones, en calidad de testigos, de los asesores políticos Jerjes Justiniano, del exlíder cívico Luis Fernando Camacho; Ricardo Paz y José Antonio Quiroga, del expresidente Carlos Mesa; Luis Vásquez, del expresidente Jorge Quiroga, y el exdiputado Roberto Moscoso.

Estos asesores fueron mencionados en un polémico informe de la Iglesia Católica como actores directos de las negociaciones que sellaron la caída de Morales y el ascenso al Gobierno de facto de Áñez.

Mesa, quien negó públicamente que los sucesos de noviembre de 2019 hayan sido un golpe de Estado, fue el primer testigo convocado a declarar pero se negó a responder a las preguntas de los fiscales señalando que no quería incriminarse.

Previamente, declararon en respaldo de la denuncia de golpe la expresidenta del Senado, Adriana Salvatierra, y el expresidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda, quienes renunciaron durante la crisis.

A ellos se sumó, con un testimonio parecido, la exvicepresidenta de Diputados, Susana Rivero.