Evo Morales se sumó a un equipo de bomberos voluntarios para apagar el fuego

Mientras continúan los trabajos para apagar el incendio que afectó 1,2 millones de hectáreas en la región de la Chiquitanía, en el este del departamento de Santa Cruz, el presidente boliviano, Evo Morales, se sumó a las tareas de un equipo de bomberos voluntarios. Con un traje azul y con una mochila hidrante, el mandatario participó durante toda la mañana del operativo. “Gracias a la ayuda apagamos cuatro focos de incendios, que con el calor siguen prendiendo. Será posible apagarlos trabajando conjuntamente”, afirmó Evo Morales desde los pastizales. Organizaciones ambientalistas señalaron al presidente como el responsable de la emergencia ambiental y pidieron la derogación de un decreto.

El ministro de Defensa de Bolivia, Javier Zavaleta, informó que más del 85% del incendio forestal que afectó la región logró ser contenido, mientras los trabajos de extinción de las llamas continúan con la incorporación de dos helicópteros aportados por Perú. «Es más del 85% de los focos de calor que se han extinguido en casi ocho días de operación, por lo tanto, definitivamente el fuego está en retroceso», confirmó el funcionario. Los últimos focos ígneos están concentrados en el área entre las poblaciones de Concepción y San Ignacio de Velasco. 

De la cifra de más de 8.000 focos de incendio, al inicio de la emergencia hace 15 días, «esta mañana me han informado que ha bajado a 162», ratificó el presidente Evo Morales.

Los dos helicópteros de la Fuerza Aérea Peruana sumarán su esfuerzo a las tareas desplegadas por el avión cisterna SuperTanker que opera desde el viernes pasado. Cada uno de los helicópteros peruanos MI-171SH, con sistema Bambi Bucket, puede almacenar hasta 3.500 litros de agua. El SuperTanker tiene una capacidad para cargar hasta 75.000 litros.

Evo Morales, que participó de uno de los operativos de voluntarios, hizo un llamado «a jóvenes ambientalistas, ganaderos y organizaciones sociales para implementar un plan de recuperación a favor de lugareños de zonas afectadas».

Las críticas

El presidente boliviano fue señalado por algunos sectores como el responsable de los incendios, por aprobar una serie de decretos que extienden la zonas donde se permite el desmonte y avala las quemas controladas, que en el pasado estaban prohibidas.

Unas 80 organizaciones ambientalistas firmaron un petitorio para exigirle al Gobierno que derogue la ley de 2016 y un decreto de este año que, según denuncian, incentivaron la quema de bosques y pastizales para ampliar la frontera agropecuaria. Sostienen que el Gobierno quiere más tierras para la siembra de la caña, producción de biocombustibles y la ganadería.

Según datos de la Autoridad Boliviana de Bosques y Tierras (ABT), entre 2012 y 2017 se deforestaron en promedio 219.502 hectáreas por año. El último balance oficial en lo que va de 2019 sostiene que la deforestación se disparó hasta 1.246.653 hectáreas.