Evo Morales contrató un avión Supertanker para controlar los incendios

Para evitar que el daño en la Amazonia boliviana sea irreversible, el presidente Evo Morales contrató un avión estadounidense Supertanker, la aeronave cisterna más grande del mundo, que usará en el combate de los incendios que han arrasado cerca de medio millón de hectáreas de bosques y pastizales en el este del país. «Nos mantendremos movilizados para preservar la vida y nuestra Madre Tierra», prometió el mandatario.

El avión estadounidense ya llegó a Bolivia y se unirá a seis pequeñas aeronaves, 126 vehículos, 21 cisternas, ocho ambulancias y 2.500 personas en la lucha contra el fuego.

La aeronave de la empresa estadounidense Global SuperTanker fue contratada por el Estado boliviano a comienzos de esta semana y tiene «capacidad para transportar 150.000 litros» de agua o líquido retardante de fuego, explicó el miércoles el vicepresidente Álvaro García, quien está al frente de un equipo multiministerial que dirige las tareas de emergencia en el Amazonas. El vicepresidente contó que la garantía de alquiler es de 800.000 dólares y cada vuelo sale 16.000 dólares, aunque detalló que será utilizado “los días que sean necesarios”.

«Después de hacer una evaluación importante, he instruido al ministro de Economía contratar un avión Boeing 747 Supertanker y ya están tramitando para contratar y que nos ayude a apagar los distintos focos de incendio en el oriente boliviano», reveló Morales ayer en un evento en la región andina de Oruro. El principal centro de abastecimiento de la aeronave será el aeropuerto cruceño de Viru Viru, el mayor del país, indicó.

Desde que inició el fuego al menos 1.817 familias y más de 700.000 hectáreas de bosques y pastizales han sido afectadas por los incendios en la zona de la Chiquitania, en la región boliviana de Santa Cruz, según informaron este jueves fuentes oficiales.

También se decidió enviar «nuevas brigadas militares y policiales», además de voluntarios «en temas de salud» para frenar los incendios y atender a la población afectada, dijo el mandatario.

Los focos ígneos se intensificaron en agosto por la quema de campos de cultivo, práctica ancestral llamada localmente «chaqueo», según la cual la ceniza mejora la calidad de la tierra para la siembra.

Uno de los lugares más afectados es el Bosque Seco Chiquitano, un complejo de biodiversidad endémico, que comprende la Reserva Natural de Tucavaca, donde existen 554 especies distintas de animales, distribuidas en 69 especies de mamíferos, 221 de aves, 54 de reptiles, 50 especies de anfibios y 160 de peces.