“Estoy preso injustamente, acusado y condenado por un crimen que nunca existió”, Lula desde la prisión

Al cumplirse un año en prisión, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva publicó una carta en el Folha de Sao Paulo, que envió desde Curitiba donde se encuentra preso por una causa de corrupción juzgada en tiempo exprés y sin condena firme. Denunció que está preso injustamente acusado de un crimen que no cometió, como parte de la persecución política en su contra. “Hace un año que estoy preso injustamente, acusado y condenado por un crimen que nunca existió. Cada día que pasé aquí hizo aumentar mi indignación, pero mantengo la fe en un juicio justo en que la verdad va a prevalecer. Puedo dormir con la conciencia tranquila de mi inocencia”, señaló Lula en el artículo.

El exmandatario de 73 años, que gobernó Brasil por el Partido de los Trabajadores entre 2003 y 2010, fue puesto tras las rejas el 7 de abril del año pasado por el juez Sergio Moro, quien entonces lideraba los procesos de la operación Lava Jato y que ahora es el ministro de Justicia y Seguridad Pública del gobierno de Bolsonaro.

“Nada han encontrado para incriminarme: ni conversaciones de bandidos, ni maletas de dinero, ni cuentas en el exterior. A pesar de todo, fui condenado en un plazo récord, por Sergio Moro y por el TRF-4, por ‘actos indeterminados’ sin que encontraran ninguna conexión entre el apartamento que nunca fue mío y supuestos desvíos de Petrobras”, volvió a remarcar el exmandatario en la carta como lo hizo reiteradas veces su defensa.

Lula se mostró preocupado con la situación que actualmente vive Brasil y señaló que en el país “los derechos del pueblo y de la ciudadanía han sido revocados” y se entregó “la soberanía nacional” a los extranjeros.

En la carta también señaló que todo comenzó con el “golpe” que dieron a la expresidenta Dilma Roussseff (2011-2016) durante su segundo mandato, y que según el exmandatario fue un acto realizado en contra del modelo de desarrollo creado por el Partido de los Trabajadores (PT).

Rousseff fue destituida en agosto de 2016 de su cargo por irregularidades en el manejo de los dineros públicos, en un proceso conocido como “impeachment” y la presidencia de Brasil fue asumida por Michel Temer, un político de derechas y quien hasta entonces se había desempeñado como su vicepresidente.

“El golpe del impeachment sin crimen de responsabilidad fue contra el modelo de desarrollo con inclusión social que el país venía construyendo desde 2003. En 12 años, creamos 20 millones de empleos, sacamos a 32 millones de personas de la miseria, multiplicamos el PIB por cinco. Abrimos la universidad para millones de excluidos. Vencimos el hambre”, precisó Lula en el texto.

En su artículo el expresidente enfatizó que el modelo neoliberal que llegó al Gobierno tras el “golpe” hundió al país en un “colapso fiscal” y en “una recesión que aún perdura”.

“El pueblo pronto percibió que había sido engañado. El desempleo aumentó, los programas sociales fueron vaciados, escuelas y hospitales perdieron dinero”, aseguró. Por eso, según explicó el exmandatario en el texto, los brasileños querían retomar el modelo que él comenzó y que continuó su ahijada política Rousseff, algo que se reflejó desde las primeras encuestas electorales del año pasado donde Lula alcanzaba los más altos índices de aprobación para volver al poder.

“Mi candidatura fue prohibida contrariando la ley electoral, la jurisprudencia y una determinación del Comité de Derechos Humanos de la ONU para garantizar mis derechos políticos. Y, aún así, nuestro candidato Fernando Haddad tuvo expresivas votaciones y solo fue derrotado por la industria de mentiras de Bolsonaro en las redes sociales”, dijo.