«Están matando a nuestros hijos», el pedido de justicia por los 9 jóvenes muertos en la favela Paraisópolis

Miles de personas se movilizaron en la favela Paraisópolis, en la ciudad de San Pablo, para pedir justicia por la muerte de 9 jóvenes que fallecieron aplastados durante una avalancha provocada tras la irrupción de la Policía a tiros durante una fiesta funk en ese barrio. «Están matando a nuestros hijos», decía uno de los carteles. Paraisópolis es la segunda favela más grande de San Pablo: con 100.000 habitantes se convirtió en el símbolo de la desigualdad brasileña, ya que está enclavada en medio de un barrio de mansiones.

La operación policial que terminó con la muerte de 9 personas asfixiadas y pisoteadas reavivó el debate en torno al gobernador de San Pablo, el empresario Joao Doria, que llegó al poder con la promesa de mano dura contra la delincuencia.

Las víctimas tenían entre 14 y 22 años. Murieron aplastadas luego de que la Policía ingresara disparando a un tradicional baile funk que reúne a 5.000 personas todos los fines de semana en la favela, con actuación de DJ, rappers y trappers. Otras 12 personas permanecen internadas con distintos tipos de heridas.

«Tenemos videos que muestran torturas, abusos y que los jóvenes fueron acorralados por la Policía. Este material demuestra que la policía es la principal responsable de la tragedia», declaró Ariel de Castro Alves, dirigente del Consejo de Derechos Humanos del estado de Sao Paulo, el más grande de Brasil.

Las imágenes captadas por los habitantes de Paraisópolis muestran el avance policial con armas de fuego y golpes a jóvenes, lo que causó una gran avalancha por los pasillos de la favela. Por su parte, la Policía dice que entró a la zona del baile funk en la madrugada del domingo en una persecución de delincuentes y que fue recibida a balazos.