Estado de excepción en El Salvador: la CIDH criticó a Bukele y el mandatario amenazó con irse del organismo

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó a través de un comunicado su preocupación por la situación de El Salvador luego de que el presidente, Nayib Bukele, decretara un Régimen de Excepción producto del aumento de los hechos de violencia. “Ya salió la CIDH a defender a los pandilleros. Queda claro de qué lado están”, lanzó el mandatario contra el organismo, luego de que se conociera la advertencia. 

“Las medidas implementadas en las cárceles constituyen políticas de carácter represivo que pueden resultar en serias violaciones a los derechos humanos de las personas privadas de libertad”, sugirió el organismo internacional en un escrito. Por consiguiente, aseguró: “el Estado debe revertir urgentemente todas las medidas que pongan en riesgo la vida e integridad de las personas que están bajo su custodia”.

Estas declaraciones surgieron luego de que Bukele le ordenara al viceministro de Justicia y Director General de Centro Penales, Osiris Luna Meza, que se decrete “nuevamente” el encierro total de las cárceles. “Nadie sale ni al patio”, escribió en su cuenta de Twitter. Asimismo, agregó: “mensaje para las pandillas: por sus acciones, ahora sus ‘homeboys’ no podrán ver ni un rayo de sol”. En la misma línea, el viceministro contestó: “inmediatamente se cumple la orden, estos criminales NO verán la luz del sol”.

Encierro y menos comida para los presos

Luego de la medida de encierro durante las 24 horas del día, Luna Meza informó que se añadiría una nueva: los presos del sistema penitenciario solo comerán dos veces al día, y que el menú será el de “menor costo”.

“Y si la ‘comunidad internacional’ está preocupada por sus angelitos, vengan y tráiganles comida porque yo no le quitaré presupuesto a las escuelas para darle de comer a estos terroristas. Vamos a racionar la misma comida que se da ahora y de ahí comerán los nuevos también”, objetó.

En El Salvador hay 39.000 personas presas y la capacidad es de 30.000.

Situaciones de violencia

En las últimas semanas, los hechos de violencia aumentaron en el país y esto sirvió para que el mandatario pidiera al Parlamento que se aprobara el Régimen por 30 días para “restablecer el orden y la seguridad ciudadana”.

“Las medidas a tomar serán implementadas por las instituciones pertinentes y anunciadas solo cuándo sea necesario. Para la inmensa mayoría de personas, la vida continua normal. Dios nos bendiga a todos”, escribió Bukele en Twitter.

Los servicios religiosos, eventos deportivos, comercios, estudios “pueden seguirse realizando normalmente”, dijo. “A menos que usted sea pandillero o las autoridades lo consideren sospechoso”, aclaró.

La medida

Este régimen se basa en el artículo 29 de la Constitución de El Salvador y establece que el Estado puede suspender algunas garantías en situaciones de calamidad, guerras, catástrofes o “graves perturbaciones al orden público”.

El gobierno argumentó que se “ha evidenciado un repunte de hechos violentos en todo el territorio nacional por parte de estructuras delictivas, lo cual pone en riesgo la vida y la integridad física de la población”.

La norma aprobada establece que se verán afectados por un mes los siguientes derechos: a asociarse, a que una persona sea informada de las razones por las que es detenida, que la prisión por averiguación no puede exceder las 72 horas y que la correspondencia es inviolable. 

La respuesta de Bukele

Tras las advertencias de la CIDH, Bukele criticó al organismo y amenazó con irse de la organización ya que solo busca “mantener a nuestra gente sufriendo”.

“Ya salió la CIDH a defender a los pandilleros. Pero ni una sola palabra sobre las víctimas de estos asesinos. Queda claro de qué lado están. Los países deberíamos de evaluar retirarnos de estas organizaciones internacionales que solo buscan mantener a nuestra gente sufriendo”, publicó el mandatario.

Antes de ello, el presidente también hizo una publicación en la que criticó que ningún país se haya ofrecido a ayudar a El Salvador en “la guerra contra las pandillas”. “No vengan después a querernos decir qué es lo que debimos haber hecho o dejar de hacer, cuando en el momento que pudimos haberlos necesitado, nos dejaron solos”, sentenció.