Escándalo institucional en Bolivia: El gobierno de facto aprobó por decreto ascensos militares

A dos meses de las elecciones generales, la autoproclamada presidenta interina Jeanine Añez aprobó por decreto el ascenso de generales de las Fuerzas Armadas, desconociendo la Constitución. El gobierno de facto tomó la decisión unilateral sin consultar a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), el poder del Estado a cargo de estas decisiones, después de que la cúpula castrense amenazara en mayo a miembros del Senado para que aprobaran su pliego. “Sólo las dictaduras actúan así”, cuestionó el presidente depuesto Evo Morales. 

“La Asamblea (por la ALP) está contra el pueblo, definitivamente, no duden, pero el Gobierno está con el pueblo, por eso, aunque no le guste a la Asamblea, el Gobierno ascenderá a los generales para que sigan velando por la población”, anunció el ministro de Defensa, Fernando López. 

Desde hace meses, la ALP dilata el trámite de ascenso de los militares y, según el titular de Defensa, la mayoría en el Senado del Movimiento al Socialismo (MAS), del expresidente Evo Morales, busca “castigar” a los uniformados tras la renuncia y denuncia de golpe de Estado del exmandatario, en noviembre pasado. 

El 23 de mayo, el Comandante en Jefe de las Fuerzas, Sergio Orellana, entró con un grupo de oficiales vestidos con sus uniformes a la Cámara de Senadores para intimar a los legisladores a que ratifiquen su nómina de ascensos. Caso contrario, habían amenazado con confirmar a los militares en base a sus propias leyes y no siguiendo a la Constitución.

La presidenta del Senado, Eva Copa, afirmó por entonces que consumar los ascensos al grado de general en las Fuerzas Armadas por decreto pondría en evidencia que ” el Gobierno de transición es de facto, hostil al sistema democrático y con acciones propias de una dictadura”. 

Este miércoles, la presidenta interina plasmó su firma en los ascensos. Desde la asunción del Gobierno de facto de Áñez, las Fuerzas Armadas han sido uno de sus aliados más visibles y siempre presentes en el Palacio Quemado, la sede presidencial.

En este contexto, la postergación del ascenso de oficiales militares en el congreso buscaba tomar esa decisión tras las elecciones general convocadas para principio de septiembre y con un Gobierno electo en funciones.

Sin embargo, desde el edificio contiguo a ese palacio, López argumentó que la decisión del MAS de frenar los ascensos en la Asamblea Legislativa “significa dejar indefensa a nuestra patria, atentar contra la seguridad externa e interna, pero también castigar a nuestras Fuerzas Armadas que hacen todo su esfuerzo para combatir esta pandemia”. 

Hace unos días trascendieron disposiciones de la Policía y de las Fuerzas Armadas para el ascenso de oficiales de tropa de manera excepcional, bajo argumentos de urgencia por su trabajo  ante el estado de emergencia sanitaria declarado en Bolivia por el coronavirus. López no precisó el número de oficiales ascendidos a generales por decreto y cortó abruptamente una consulta de un periodista al respecto.

Este asunto se suma a otros temas que crean tensión entre el gobierno derechista y el MAS, que exige entre otras cosas que se realicen las elecciones generales convocadas por el tribunal electoral para el 6 de septiembre.

Áñez, quien además es candidata presidencial, intentó postergar la votación aduciendo riesgos por la pandemia. Con 11 millones de habitantes, Bolivia sobrepasó el martes los 50.000 contagiados de coronavirus y registró 1.898 muertos. Las autoridades esperan que la semana de las elecciones los infectados bordeen los 130.000.

La reacción de Evo Morales 

El presidente depuesto cuestionó duramente en sus redes sociales el ascenso por decreto que firmó Añez, “despojando de esa función constitucional a la Asamblea Legislativa y atentando contra ella, la institucionalidad militar y la Constitución Política”. Y enfatizó: “Sólo las dictaduras actúan así”. 

En la misma línea, criticó al presidente de la OEA, Luis Almagro, por no pronunciarse “sobre el atropello perpetrado por el gobierno de facto”. “Es una prueba más de su participación en el golpe y de su nulo compromiso con la democracia”, lo acusó. 

La disconformidad de los bajos mandos militares

A principios de mes, oficiales del Ejército de Bolivia enviaron una carta al ministro de Defensa del país, Luis Fernando López, en la que fijaron su posición contra el gobierno de facto de Jeanine Áñez.

«Estamos sometidos a un régimen en el que impera el abuso, la persecución, el trato despótico y una conducta política vengativa de la que las FF. AA. no se libran, sino todo lo contrario. En los cuarteles se respira aires de una fractura institucional insostenible y lo que es peor, de una fractura casi inevitable del país», señalaron en el texto.

En el texto, los oficiales se refirieron a los elogios que López le había regalado a Orellana. La carta anónima denuncia que “no estamos viviendo un gobierno democrático en el que los ciudadanos tienen la libertad y el derecho a defenderse legal y legítimamente”. 

“Siento vergüenza por el gobierno que preside una mujer en la que se depositó expectativas para una transición política y que por azares del destino llegó a ser Capitana General de las FF. AA. En esta condición, la máxima autoridad de las FF. AA. no debiera discriminar, ofender, promover el odio, usar políticamente a Dios o propiciar actos de venganza entre bolivianos. En lugar de trabajar por la pacificación que fue su compromiso nos enfrenta y nos divide y de paso coloca a nuestras FF. AA. como su punta de lanza en la represión contra nuestros hermanos, nos expone a una pandemia que debiera ser gestionada por toda la estructura de salud pública, con planes coherentes, recursos económicos necesarios y autoridades idóneas en lugar de usar a las FF. AA . para disciplinar a un pueblo en cuarentena que se muere de hambre mientras todo el gobierno, sí, escuche bien, todo el gobierno, incluido usted y su ministerio están dedicados al oficio ruin del robo, el saqueo, el desmantelamiento de las empresas públicas, el endeudamiento del país y el retorno inevitable del país a la condición de colonia extranjera.”, señala uno de los fragmentos más duros contra el gobierno de Añez.