Escándalo en Colombia por el espionaje ilegal del Ejército

Una docena de oficiales, incluido un general, fueron dados de baja del ejército en Colombia por escuchas ilegales a políticos, periodistas y jueces. El escándalo se había desatado en enero, pero la semana pasada una publicación periodística reveló detalles de las tareas de inteligencia que se se habrían ejecutado entre febrero y diciembre de 2019. Las escuchas llegaron hasta el secretario de la Presidencia de Iván Duque.

“Hoy se apartarán del cargo y se retirarán del servicio activo once oficiales; asimismo, un brigadier general solicitó su retiro voluntario del servicio activo”, anunció el viernes el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, en rueda de prensa en Bogotá. Trujillo aseguró que los uniformados, cuyos nombres y cargos no reveló, dejan la institución como consecuencia de investigaciones disciplinarias internas por el “empleo irregular de las capacidades de inteligencia militar”.

Las averiguaciones internas se iniciaron en enero tras la publicación por parte de la revista Semana de indicios y testimonios que comprometían a efectivos del ejército en la interceptación de teléfonos y correos electrónicos de personalidades, sin orden judicial y con aparentes fines políticos.

El viernes se anunciaron los retiros, en coincidencia con la publicación de un nuevo artículo de Semana que revela seguimientos y perfilamientos a más de 130 periodistas, políticos, militares retirados, sindicalistas e incluso exfuncionarios de la Presidencia por parte de la inteligencia militar. “Por medio de herramientas informáticas y de software, realizaron búsquedas y recolectaron masiva e indiscriminadamente toda la información posible de sus objetivos para elaborar informes de inteligencia militar”, afirma la nota.

Según Semana, los batallones de ciberinteligencia recibían financiación de una agencia de inteligencia estadounidense, pero los uniformados usaban los recursos para actividades irregulares o se los robaban.

Uno de los militares involucrados en el escándalo dijo al medio periodístico que recibió la orden de entregar la información recolectada sobre una magistrada a “un reconocido político del Centro Democrático”, el partido en el poder que lidera el senador y expresidente Álvaro Uribe (2002-10).

“El perfilamiento de periodistas por parte del Ejército colombiano es una acción que traspasa los límites y transgrede los fines de la función de inteligencia y contrainteligencia”, indicó en un comunicado la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip).

Duque promete “sanciones ejemplarizantes”

El domingo, el presidente colombiano Iván Duque debió referirse al tema y dijo que son “inadmisibles” las tareas de espionaje ilegal del Ejército. “Ese tipo de conductas frente a miembros de la prensa, frente a defensores de derechos humanos, pero también frente a funcionarios públicos y de la Casa de Nariño, son inadmisibles. Y yo les he pedido (al mando militar) que tenemos que llegar hasta el fondo, con sanciones ejemplarizantes”, expresó Duque en un mensaje con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa.

Duque añadió “que en los últimos meses se ha avanzado en esas investigaciones al interior de las Fuerzas Militares (…) que ya tienen efectos de carácter administrativo, con desvinculaciones de personas”, en referencia a los oficiales que fueron retirados del servicio.

La lista de espiados

Entre los periodistas que aparecen en las carpetas están corresponsales de medios de EE.UU., como Nick Casey, de The New York Times; Juan Forero, de Wall Street Journal; John Otis, corresponsal en América Latina para National Public Radio (NPR) e investigador del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, sigla en inglés), la fotoperiodista Lynsey Addario y el fotógrafo Stephen Ferry.

Según la revista Semana, en las carpetas de los militares también hay referencias a periodistas colombianos, entre ellos María Alejandra Villamizar, analista de Noticias Caracol; Ignacio Gómez, subdirector de Noticias Uno; Gina Morelo, editora de la unidad de datos de El Tiempo; Yolanda Ruiz, directora de noticias de RCN Radio, y Daniel Coronell, columnista y presidente de noticias de Univisión. Igualmente aparecen datos de periodistas de medios alternativos como La Liga Contra el Silencio y Rutas del Conflicto, enfocados en las memorias del conflicto armado y la resiliencia de las víctimas.

Otro seguimiento que llama la atención es el de Jorge Mario Eastman, hombre del círculo cercano a Duque que fue viceministro de Defensa y en la época del espionaje era secretario general de la Presidencia, cargo que dejó hace unos meses para asumir como embajador de Colombia ante el Vaticano.

También habría sido espiado el director ejecutivo de la división de Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco.