Escándalo en Colombia: 11 personas asesinadas y presentadas como guerrilleros por el Ejército serían civiles

Una polémica operación militar durante el gobierno de Iván Duque revivió viejos fantasmas relacionados con los “falsos positivos”. Se trata de un operativo que se realizó el 29 de marzo en el sur del país, en Puerto Leguízamo, en el que murieron 11 personasSegún el Gobierno se trataba de disidentes de las FARC, pero las organizaciones de derechos humanos denuncian que eran “civiles”, campesinos e indígenas, a los que se intentó presentar como guerrilleros en combate. 

El presidente colombiano informó el lunes de la semana pasada que «se logró la neutralización de 11 integrantes de disidencias de las FARC y la captura de cuatro criminales más en Puerto Leguízamo (en el departamento de Putumayo)», entre ellos una mujer embarazada.

La organización de Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana (Opiac) y la Defensoría del Pueblo, sin embargo, denunciaron la muerte de un gobernador indígena y de tres pobladores. 

El martes, el presidente Duque insistió en que se trató de un «objetivo legítimo», en tanto que el ejército ratificó que abatió a rebeldes disidentes de la exguerilla FARC que operan en esa zona, fronteriza con Perú y Ecuador.

Según el ministro de Defensa, Diego Molano, los supuestos guerrilleros estaban «amedrentando y desarrollando acciones criminales y narcotraficantes» en ese municipio, que tiene «más de 22.000 hectáreas» sembradas de hoja de coca.

«Lo que hizo el ejército fue una masacre», dijo por su parte Argemiro Hernández, padre de una de las víctimas. Según su versión, su hijo era un campesino y líder comunitario que estaba en una fiesta.

Las organizaciones sociales denuncian que entre los muertos se encuentran Brayan Santiago Pama, un menor de 16 años; Didier Hernández Rojas, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda (aldea) El Remanso; su esposa, Ana María Sarria Barrera, y Pablo Panduro Coquinche, gobernador indígena del Cabildo Kichwa, junto a otras dos personas.

La opinión de Gustavo Petro: “No es neutralización. Es asesinato” 

El candidato presidencial por el Pacto Histórico, Gustavo Petro, fue uno de los primeros en salir al cruce del mandatario, al dejar en claro que no hubo “neutralización” sino “asesinato”. 

“No eran 11 integrantes de las farc, eran campesinos e indígenas civiles desarmados, incluidos niños.  Es un crimen de guerra de su gobierno”, escribió en Twitter. 

Allí además dejó un mensaje en clave electoral, de cara a los comicios que se celebrarán el 29 de mayo. “En mi gobierno se acaban definitivamente los falsos positivos.”, enfatizó. 

Qué son los falsos positivos

La operación en Puerto Leguízamo removió las heridas de los «falsos positivos», como se conoce al mayor escándalo de las fuerzas militares de Colombia en el que al menos 6.400 civiles fueron asesinados y presentados como guerrilleros abatidos entre 2002 y 2008.

Tras la muerte de las 11 personas, el Ejército colombiano procedió a ponerles a los cadáveres «botas y consumible para poderlos hacer pasar por integrantes de las disidencias de las FARC. Este es un tema muy preocupante y muy alarmante, que los falsos positivos vuelvan», aseguró José Homero, presidente de la Organización Zonal Indígena del Putumayo (OZIP)

Los «falsos positivos» son una de las consecuencias más atroces del conflicto armado colombiano, cuando miembros del Ejército asesinaban a civiles para posteriormente hacerlos pasar por guerrilleros muertos en combate.