“Es una equivocación delirante” y “no hay ninguna justificación”, el partido FARC y la ONU condenaron la insurgencia

El partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), integrado por exguerrilleros que pasaron a la legalidad con los acuerdos de paz, pidió disculpas por el levantamiento armado anunciado por sus ex líderes. La ONU, por su parte, subrayó que «nadie quiere ver a Colombia retroceder» y cuestionó los argumentos de los disidentes.

Si bien aclararon que hay mucha lentitud en el cumplimiento efectivo del pacto firmado en 2016, el partido político repudió la actitud de Iván Márquez y el “grupo reducido” de excombatientes de “las extintas FARC-EP”. “Una aplastante mayoría lucha hoy en la legalidad y en forma pacífica por conseguir la implementación total de lo acordado en La Habana”, aclararon.

Rodrigo Londoño, líder del partido, advirtió que el mensaje de Márquez y su retorno a las armas va «en contravía» de lo que concertaron y firmaron en el acuerdo de paz con el Estado colombiano hace tres años. Ante todo ello, Londoño consideró que «es el momento de reiterar con mucha más fuerza» el compromiso del Estado para «hacer realidad lo pactado» en el acuerdo de paz.

«Los acuerdos de paz encarnan la culminación del viejo anhelo del pueblo colombiano por poner fin al conflicto armado y sembrar la esperanza de consolidar definitivamente la paz con justicia social en nuestro país. Proclamar la lucha armada en la Colombia de hoy constituye una equivocación delirante», aseguró la FARC en la declaración conjunta.

Aclararon también que las personas que suscribieron al alzamiento “rompieron públicamente con nuestro partido, protocolizaron su renuncia y asumieron las consecuencias de sus actos». «Sentimos vergüenza. Yo le pido disculpas al pueblo colombiano, a la comunidad internacional y a los países como Cuba y Noruega (garantes de la negociación) que se han fajado tanto en apoyarnos en este proceso», admitió Londoño.

No obstante, el partido coincidió con las disidencias de las FARC en cuanto al cumplimiento tardío de lo acordado en 2016. La FARC consideró que el Estado marcha «a paso paquidérmico» en la implementación del acuerdo y que los reincorporados han «pasado por serias dificultades en distintos sentidos». Pero aclaró que seguirán luchando desde la legalidad y la forma pacífica.

En consecuencia, Londoño hizo un llamado «al pueblo de Colombia, al Gobierno nacional, a la comunidad internacional, a los empresarios y gremios, al movimiento social y popular, a los exguerrilleros que asumieron el reto de la lucha política abierta» a rodear el acuerdo de paz y su implementación».

La ONU también rechazó el alzamiento

Naciones Unidas afirmó este jueves que «no hay ninguna justificación para la vuelta a las armas» en Colombia, y aseguró que «nadie quiere ver retroceder» al país, por lo que llamó a las partes implicadas en el proceso de paz a que reafirmen su compromiso.

«Insistimos en que no hay ninguna justificación para la vuelta a las armas», aseguró en una rueda de prensa Stephane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres.

El representante de Naciones Unidas aplaudió el «compromiso con la paz que los líderes del partido político de las FARC y la gran mayoría de sus miembros demuestran cada día», y reiteró que la decisión de dejar las armas alcanzada en 2016 fue la «históricamente correcta».

«Seguimos animando y dando la bienvenida a los esfuerzos del Gobierno de Colombia y todas las partes implicadas a implementar un acuerdo de paz, y superar los muchos retos a los que se enfrentan», agregó Dujarric, qiuen señaló que «nadie quiere ver a Colombia retroceder».

Por su parte, la presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas, María Fernanda Espinosa, afirmó a través de su portavoz, Momica Grayley, estar «muy preocupada» por la información de la vuelta a la actividad de las FARC.

«Espinosa cree firmemente que el camino de la paz que tomó Colombia hace unos años fue y es la mejor y más adecuada decisión para continuar con la paz y seguridad y un desarrollo sostenible en el país», aseveró Grayley ante la prensa.