“Es un Estado misógino, opresor y machista”, el grito de las salvadoreñas para que se apruebe el aborto por violación

En lo que va del año, al menos 258 niñas salvadoreñas de 10 a 14 años quedaron embarazadas, principalmente en la zona occidental y central, según datos del Ministerio de Salud. Ante este escenario, organizaciones feministas exigieron este jueves al Estado que legalice la interrupción del embarazo a las niñas abusadas, en su lucha por lograr la aprobación del aborto por causales.

Keyla Cáceres, de la Colectiva Amorales, advirtió que sólo en San Salvador se registran 90 casos de violaciones y embarazos. A ese dato, de por sí dramático,  se suman 6.581 adolescentes y jóvenes con edades entre los 15 y 19 años que recibieron atención prenatal. 

Las organizaciones pidieron que las instituciones competentes garanticen los derechos sexuales y reproductivos en el país, uno de los más restrictivos del mundo en esta materia. 

“Como ciudadanas de segunda categoría nos ve la legislación salvadoreña y los tomadores de decisiones, quienes no ven los derechos sexuales y reproductivos, y la despenalización del aborto como una prioridad”, enfatizó Cáceres.

Los colectivos denuncian que se está intentando invisibilizar las violaciones a las niñas y que “no se está tomando en cuenta el derecho a abortar que tienen estas menores”.

Por su parte, Pamela Alfaro, activista feminista, señaló que el Gobierno “no está garantizando ni las condiciones, ni los derechos” de las mujeres. “Es un Estado misógino, opresor y machista”, recalcó.

“Exigimos que se dé la oportunidad de abortar a las niñas violadas y luego obligadas a llevar su embarazo a término, cuando ni su cuerpo ni su mente están condiciones para enfrentar esta situación”, definió sobre la convocatoria. 

El colectivo busca que se apruebe en el Congreso una ley que permita las interrupciones del embarazo por tres causales, cuando corre peligro la vida de la mujer, cuando hay malformación del embrión incompatible con la vida clínicamente comprobable y en caso de violación e incesto.

La historia de Beatriz 

Las organizaciones elevaron el pedido al Estado salvadoreño en un acto para conmemorar a “Beatriz”, el nombre ficticio con el que se conoció a una joven de 22 años que padecía lupus y que pidió a la Corte Suprema de Justicia abortar en 2013, sin obtener un resultado positivo.

La joven, quien falleció en 2017 en un accidente de tráfico, dio a luz mediante cesárea a las 26 semanas de embarazo y cinco horas después de ser extraída del vientre de su madre, el feto, que carecía de cerebro, murió.

“Lamentamos el silencio que hay alrededor del caso de Beatriz y que nadie tenga la voluntad de aceptar los errores cometidos por sistema de Salud y el Judicial”, expresó Cáceres.

En El Salvador, hasta la reforma de 1997 del Código Penal, el aborto se permitía en tres supuestos: por violación, por malformaciones graves del feto y cuando el embarazo suponía un riesgo para la vida de la madre.

A partir de ese año, se retiraron todas las excepciones y se prohibió el aborto en su totalidad en cualquier caso.

Desde ese año miles de mujeres salvadoreñas fueron denunciadas por supuestos abortos, cientos pasaron por procesos judiciales, y al menos 182 enfrentaron diferentes procesos de condena.