“Es el mayor fraude judicial de nuestra historia”, las repercusiones del escándalo por el Lava Jato

Luego de que se conocieran las filtraciones publicadas por The Intercept, que cuestionan la imparcialidad de la operación Lava Jato, el Partido de los Trabajadores (PT) llamó a movilizarse contra la “farsa judicial” orquestada para correr del escenario electoral al expresidente Lula da Silva. «Comprueban la parcialidad de Moro y su actuación como líder de una denuncia manipulada desde el inicio», denunciaron desde el PT. La exmandataria Dilma Rousseff y los dirigentes Manuela Ávila y Fernando Haddad también se pronunciaron sobre los mensajes filtrados.

«Puede que estemos ante el mayor escándalo institucional de la historia de la República», señaló Haddad.

Desde la organización Derecho de Defensa, integrada por abogados penalistas, subrayaron que el Código de Proceso Penal brasileño es claro al afirmar que un juez no puede juzgar la causa si «ha aconsejado a alguna de las partes» y por eso pidieron «que los casos juzgados por Moro sean inmediatamente revisados». «Esa medida es indispensable para recolocar a la Justicia brasileña de vuelta al camino de la legalidad», señalaron.

En ese sentido, la presidenta del Partido de los Trabajadores, la diputada federal Gleisi Hoffmann, pidió a través de sus redes sociales la anulación del proceso que concluyó con la condena de Lula, de 73 años.

«Moro y Dallagnol hirieron la Constitución brasileña, que establece el sistema acusatorio en el proceso penal, en el cual las figuras del acusador y del que juzga no se pueden mezclar», señaló Hoffmann en Twitter.

Desde el Comité Nacional Lula Libre advirtieron que los documentos divulgados por The Intercept demuestran que el exjuez Moro, hoy ministro de Justicia de Bolsonaro, y los fiscales del Ministerio Público “establecieron una relación para perseguir y condenar a los acusados que eran sus blancos políticos”, persecución que se dio sobre todo contra el expresidente Lula da Silva.

“El intercambio de innumerables mensajes demuestra que el actual ministro de Justicia era el jefe real de las investigaciones, su tutor y maestro, hiriendo las normas de la Constitución y del código de ética de la magistratura”, remarcaron desde el Comité.

Según publicaron en un comunicado, el propio Moro y los fiscales “conspiraron para fabricar evidencias” y actuaron abiertamente para “influir en el resultado de las elecciones presidenciales de 2018”

“La operación Lava Jato y los juicios contra Lula son el mayor fraude judicial de nuestra historia. Una demostración inequívoca de lo que hemos denunciado: el sistema de justicia viene siendo manipulado para ser el arma de los sectores más conservadores de nuestro país”, concluyeron y pidieron la renuncia del ministro de Justicia.

La diputada nacional y candidata a vicepresidenta por el PT también pidió la renuncia de Moro. “Es urgente que Sergio Moro se aleje del ministerio de Justicia. Después de lo que leemos acerca de la instrumentalización de la justicia federal para fines electorales, tenemos noción de lo que él es capaz de hacer con la policía federal, ahora bajo su mando”, escribió en Twitter.

Para la expresidenta Dilma Rousseff, las conversaciones filtradas evidencian “relaciones ilegales y espurias” entre Moro y los fiscales, algo que describió como un “fraude” para condenar a Lula “sin pruebas”. “Las revelaciones de la The Intercept dejan a la vista las relaciones ilegales y espurias entre el juez Sergio Moro y los fiscales del Lava Jato, con énfasis en Deltan Dallagnol. Un fraude legal construido para condenar a Lula sin crimen y sin pruebas y para impedir su elección como presidente”, compartió la exmandataria.