Evo: "Vengo a compartir nuestra experiencia"

Latinoamérica y El Mundo

La Cumbre entre los países de la CELAC y la UE busca revigorizar las relaciones en un contexto que dista mucho del registrado hace 15 años. Con la llegada de los gobiernos progresistas, América Latina inició una nueva etapa de prosperidad. “Venimos a buscar un trabajo conjunto”, asegura en esta entrevista Evo Morales, quien además pide que se respete la soberanía venezolana. 

Evo Morales en la cumbre UE-CELAC- Foto: Presidencia

Mirra Banchón- DW (Alemania) 

Mañana empieza la II UE-CELAC, ¿viene con alguna expectativa especial?

Venimos a buscar un trabajo conjunto entre Europa y América Latina y el Caribe. Nuestros pueblos necesitan cambios en temas estructurales, en especial en la parte económica. No es posible que en algunos países de Europa exista crisis financiera, desempleo creciente. Siento que estas políticas están equivocadas. Después del cambio de estructura económica , Bolivia, empezó a desarrollarse. Vengo a compartir nuestra experiencia.

Con respecto a la situación de conflicto interno que vive Venezuela en este momento, ¿qué papel debe desempeñar la CELAC y la EU?

Primero, la CELAC debe defender la democracia de Venezuela. La República Bolivariana de Venezuela ha sido democráticamente impulsada, debe ser respetado su modelo económico. Chávez nacionalizó los recursos naturales de Venezuela.

Los problemas políticos son internos, como en cualquier país hay diferencias políticas. No comparto la intromisión abierta de Estados Unidos. Después de 50 años de bloqueo económico a Cuba, ahora trata de preparar una intervención en Venezuela. América Latina y el Caribe tienen que respaldarla, respetar sus decisiones y que cada país resuelva sus problemas.

¿Y la UE? Los europeos expresan reiteradamente su preocupación por líderes opositores en la cárcel….

¿Qué país no tiene esa clase de problemas? Además, si algún país europeo hace una observación sobre Venezuela, ¿por qué no la hace de Estados Unidos donde acaban los corruptos? En todos los países hay opositores. En Bolivia los opositores confundían la autonomía con el separatismo, no querían autonomía, querían independencia. Ellos van a ser procesados por la justicia boliviana. Si alguien atenta contra la vida de la gente, tiene que ser procesado bajo las normas internas que tiene cada país.

Entonces, no comparto la opinión de Europa. Si así piensa es que es aliada de Estados Unidos, que con cualquier pretexto muestra sus verdaderas intenciones que son dominar para saquear recursos naturales. No le gusta a Estados Unidos que Venezuela haya nacionalizado sus recursos naturales. Tal vez a algún país europeo tampoco le guste. Si respetamos la soberanía respetémosla en todos los países. Nuestra política no es meternos en los asuntos de ningún país europeo.

En el caso de la disputa marítima, hace un mes se presentaron en La Haya, las posiciones de Chile como de Bolivia. Usted espera, con vistas a su visita en julio, apoyo del papa Francisco?

Hemos invitado al papa Francisco netamente con fines religiosos. En las tres veces que lo he visto me ha dicho “Evo, te acompaño con bendiciones. Sigue con tu trabajo por tu pueblo”. Me llamó mucho la atención su expresión, por eso dije “ahora sí tengo Papa”. Lo he invitado con fines netamente pastorales. Si él se expresa al respecto, será por su iniciativa personal. No espero eso de él. Será el primer Papa que visite el Palacio y al Presidente. Estoy muy contento.

La FAO ha premiado a Bolivia junto con República Dominicana y Costa Rica por sus logros en la lucha contra el hambre. Por otro lado, la OIT ha regañado a Bolivia por su ley de trabajo infantil. ¿Cuánto valora su gobierno las relaciones con las instituciones internacionales?

Somos respetuosos de las instituciones creadas por la humanidad y los organismos creados por las Naciones Unidas como la FAO y la OIT. Saludo el reconocimiento de la FAO a Bolivia porque hemos hecho muchas políticas pequeñas y medianas para reducir la pobreza. He presentado programas que permitan reducir el hambre: hemos bajado del 38% al 15%. Vamos a continuar con políticas sociales –a nivel de alcaldías y gobernaciones- para proteger, por ejemplo a las madres adolescentes.

Por otro lado, no comparto las observaciones de la OIT. Ellos viven en otro mundo. Yo mismo he estado reunido con los niños trabajadores. Estas normas no las hacemos escuchando arriba, sino abajo. Una cosa es la explotación de los niños, otra cosa es que el niño una vez que tiene uso de razón apoye a la familia. Un niño que ha trabajado desde pequeño tiene más conciencia social, es más responsable y estudia. Y luego es un mejor profesional. Tenemos diferencias: hay otro tipo de jóvenes, los de los automóviles, con bebidas, con música por las calles.

Nuestra norma está destinada a proteger ese niño que se educa dignamente con mucho esfuerzo. Y si para eso hay que cambiar los tratados internacionales, los cambiamos. No acepto regaño de la OIT.

Carmen Esquivel Sarría- Prensa Latina (Cuba) 

Latinoamérica, el Caribe y la Unión Europea (UE) intentarán en la capital belga esta semana revigorizar las relaciones en un contexto que hoy dista mucho del registrado hace 15 años, cuando comenzaron estos contactos.

Alrededor de unos 40 jefes de Estado o de Gobierno y delegaciones de alto nivel de 61 países se espera asistan a esta cumbre, que sesionará los días 10 y 11 de junio en el complejo Justus Lipsius, sede del Consejo de la UE.

Se trata del segundo encuentro birregional desde la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en 2011 y del octavo desde el comienzo de estas citas cimeras en Río de Janeiro en 1999.

De entonces para acá mucha agua ha corrido debajo del puente. América Latina es testigo de cambios y Europa ya no es la misma de antaño, según fue reconocido en una videoconferencia desarrollada de manera simultánea en 18 delegaciones de la UE en Latinoamérica.

Esta última región vive hoy un proceso paulatino de integración que condujo a la creación de nuevos mecanismos, como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), Petrocaribe o la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Punto culminante lo constituyó la fundación en diciembre de 2011 en Caracas de la Celac, organismo que agrupa a 33 países con una población total de unos 590 millones de personas, y donde no están representados ni Estados Unidos ni Canadá.

Sin dudas, la Celac es ho
y reconocida como la interlocutora del área ante diversos socios extra regionales, entre ellos la Unión Europea, y en múltiples escenarios multilaterales.

” De entonces para acá mucha agua ha corrido debajo del puente. América Latina es testigo de cambios y Europa ya no es la misma de antaño, según fue reconocido en una videoconferencia desarrollada de manera simultánea en 18 delegaciones de la UE en Latinoamérica. Esta última región vive hoy un proceso paulatino de integración que condujo a la creación de nuevos mecanismos “

El cambio en América Latina comenzó con la llegada al poder de gobiernos progresistas en países como Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina, Brasil y Nicaragua, cuyas políticas lograron reducir la pobreza y la exclusión social.

Según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Latinoamérica y el Caribe sobrecumplieron la aspiración convenida en los Objetivos de Desarrollo del Milenio de disminuir el hambre, al pasar de 14,7 al 5,5 por ciento de su población afectada.

Pero la región aún enfrenta grandes desafíos y sufre los efectos de la crisis mundial, la caída de los precios del petróleo y otras materias primas, así como del cambio climático.

Europa, por su parte, se vio inmersa en una crisis financiera desde 2008 que disparó el desempleo, la precariedad salarial y laboral, y afectó el llamado estado de bienestar social, lo cual originó multitudinarias protestas y al ascenso político de nuevas fuerzas en el llamado Viejo Continente.

El nivel de incertidumbre en torno a las perspectivas económicas sigue elevado y el euro continúa depreciándose. A pesar de ello, la Comisión Europea es optimista y estima que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá este año en 1,8 por ciento en el conjunto de la UE.

Este es el contexto en que sesionará la cumbre, donde los mandatarios intentarán actualizar los vínculos a la luz de las nuevas realidades en ambas regiones.

La UE es el principal inversor en los países de la Celac y su segundo socio comercial, si bien las exportaciones desde el otro lado del Atlántico hacia Europa decayeron de 24,6 por ciento en 1990 a 13,6 en 2011.

” Además de los asuntos bilaterales, en la cumbre los jefes de Estado o de Gobierno intentarán acercar posiciones y aumentar la cooperación para enfrentar desafíos globales, como el cambio climático, el tráfico de drogas y el cumplimiento de las metas de desarrollo post 2015 “

Según informes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el intercambio comercial tiene un comportamiento asimétrico y la UE sigue viendo a la región como neta exportadora de materias primas y sus derivados de bajo contenido tecnológico.

Tres lustros después de la primera cita de Río de Janeiro queda mucho por hacer en cuanto a la relación birregional.

Además de los asuntos bilaterales, en la cumbre los jefes de Estado o de Gobierno intentarán acercar posiciones y aumentar la cooperación para enfrentar desafíos globales, como el cambio climático, el tráfico de drogas y el cumplimiento de las metas de desarrollo post 2015.

Uno de los acuerdos que se prevé salgan de la cumbre es un entendimiento entre el bloque y los países de la Celac para la construcción de la conexión de un cable de fibra óptica destinado a comunicaciones e informática.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, quien ocupa en estos momentos la presidencia pro tempore de la Celac, anunció que abogará en la reunión por un nuevo enfoque para luchar contra la pobreza.

Correa apuntó que América Latina ya no necesita “caridad para construir una escuelita”, sino transferencia de tecnología, apoyo para crear talento humano y relaciones internacionales más justas.

 

Leer el artículo de DW aquí 

Leer el artículo de Prensa Latina aquí