Enríquez-Ominami respalda la salida al mar de Bolivia

El ex candidato presidencial chileno Marco Enríquez-Ominami estuvo en La Paz esta semana, donde se reunió con el mandatario Evo Morales, aunque no se trato sólo de una visita protocolar. En un momento crucial por el reclamo boliviano de una salida al mar, tuvo palabras concretas de respaldo a la demanda. Dijo abiertamente que si los dictadores hablaron del tema en el pasado, los gobernantes democráticos no pueden eludirlo. El dirigente socialista chileno ya le pidió a Michelle Bachelet que haga conocer una propuesta concreta a Bolivia. 

Enríquez-Ominami respalda la salida al mar de Bolivia

Walker San Miguel Rodríguez – La Razón (Bolivia)

Conversé largamente con Marco Enríquez-Ominami (ME-O), el político socialista chileno que se animó a romper con la entonces poderosa Concertación y presentó su propia candidatura presidencial en 2009, llegando a obtener el 22% de votación. Marco estuvo en La Paz y reiteró, luego de su reunión con el jefe de Estado, Evo Morales, que una de sus causas es resolver el tema del mar. Pidió a la presidenta electa Michelle Bachelet que haga conocer una propuesta concreta a Bolivia. Dijo también que debe instalarse una mesa trilateral, incluyendo al Perú.

En sus declaraciones públicas, Marco nos recordó el “abrazo de Charaña” y el ulterior proceso conducido por los dictadores militares Augusto Pinochet y Hugo Banzer. Sus palabras fueron muy reflexivas: “Si los dictadores crueles, sangrientos y reaccionarios han sabido discutir sobre el mar, no es razonable que los gobiernos democráticos no lo hagan”, ha dicho el excandidato presidencial.

La postura de ME-O respecto a que el próximo gobierno de Chile haga conocer una propuesta a Bolivia sobre su acceso al mar es destacable y valiente, teniendo en cuenta que los sectores decimonónicos en Chile no han dudado de calificarle como “traidor” o “vendepatria” cuando se animó a plantear el tema boliviano en su primera campaña electoral en 2009.

Conocí a Marco en 2006 cuando, en su condición de diputado del PS, llegó a Bolivia junto al también diputado Alejandro Navarro y otros parlamentarios en una visita fraterna. Ya entonces se entrevistó con varias autoridades —entonces yo ejercía la cartera de Defensa— y manifestó abiertamente su simpatía para potenciar las relaciones con Bolivia. Sectores de la prensa de su país criticaron la visita, e influyeron para que los diputados fueran reprendidos por la directiva camaral bajo el argumento de que no había solicitado permiso oficial para viajar a Bolivia.

“La postura de ME-O respecto a que el próximo

gobierno de Chile haga conocer una propuesta a

Bolivia sobre su acceso al mar es destacable y valiente” 

Seguí muy de cerca su campaña electoral de 2009, y cuando llegué a Santiago como Cónsul General de Bolivia en marzo de 2010, me volví a encontrar con Marco, quien para entonces ya tenía decidido armar un nuevo partido político; y en efecto así lo hizo, fundó el Partido Progresista (PRO). Terminada mi misión en Santiago, junto a la Fundación Ebert de Alemania y la Fundación Chile 21 que dirige Carlos Ominami (padre político de Marco) organizamos un encuentro de personalidades chilenas y bolivianas en La Paz (agosto 2011). En esa oportunidad ME-O se reunió también con el Presidente de Bolivia abordando sin tapujos el tema marítimo. Cuando Marco oficializó su candidatura a la presidencia de Chile, en un acto inaugural de campaña pronunció un discurso en el que afirmó que su partido apoyaría una solución definitiva con Bolivia (este significativo hecho político fue tenuemente reflejado por la prensa chilena y lamentablemente ignorado por la prensa boliviana).

La personalidad de Marco es digna de resaltar. Quedó huérfano cuando su padre murió en plena resistencia armada contra la dictadura militar. Miguel Enríquez era un prominente dirigente del MIR. Muy niño tuvo que vivir en el exilio, y cuando regresó a Chile muy joven se afilió al Partido Socialista, del que fue diputado antes de cumplir 30 años. A los 35 ya era candidato presidencial. Lo apodaron “díscolo” por haberse desmarcado de la estructura de su partido que decidió llevar como candidato a Eduardo Frei, quien a la postre perdió la elección frente a Sebastián Piñera.

La visita de Marco a Bolivia y su entrevista con el Presidente adquiere enorme significación. Se trata de un excandidato que en el futuro seguirá vigente en la política de Chile, pero además, porque al colocar de nuevo en el tapete el proceso de Charaña nos recuerda a todos que una solución para el problema marítimo boliviano sí es posible.

 

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