Enmiendas constitucionales

Ecuador
Leonardo Vicuña Izquierdo

Quienes se erigían contra las modificaciones de la Constitución en el fondo lo que buscaban era liquidar las reformas y la institucionalidad lograda con la Revolución Ciudadana. Hay opciones alternativas que son garantía para defender y profundizar el proceso de cambios iniciado en 2005. El mecanismo escogido fue idóneo, fueron planteadas con claridad y nitidez democráticas.

Leonardo Vicuña Izquierdo- El Telégrafo (Ecuador) 

Fueron planteadas con claridad y nitidez democráticas; en su  esencia, la gran mayoría las aprueba; no obstante, para unas pocas y la transitoria hay criterios controvertidos en sectores aliados. El mecanismo escogido para su discusión fue idóneo. La Corte Constitucional lo autorizó y la Asamblea mañana lo resolverá en forma definitiva y contundente.

Cabe reiterar nuestras críticas frente a los principales detractores, que exigieron convocar a consulta popular. Su posición fue politiquera y se centró en una sola enmienda, la de la supuesta reelección indefinida, expresión falsa que buscó confundir a la ciudadanía, por el terror que les  causaba la posibilidad de que Rafael Correa sea candidato; ya que, como se sabe, ganó en 2006 con el 56,55%, en 2009 con el 52% y en 2013 con el 56,7%; y tiene la primera opción para que el pueblo nuevamente lo reelija.

Politiquera además de hipócrita, porque la derecha todo el tiempo promocionó la reelección de sus líderes, para diversas dignidades; son los casos de Nebot, Lapentti, los alcaldes de Samborondón y Daule; los exalcaldes de Durán, El Oro, etc. Nunca han consultado sobre temas trascendentales, a no ser un par de veces, forzados por el mismo pueblo. Ni siquiera para imponer la Constitución anterior, la dolarización, la entrega de la base de Manta a EE.UU., y no digamos para uno y otro uso mafioso y masivo de los dineros públicos (sucretizaciones, acuerdos de libre comercio, congelamientos, salvatajes). Si ahora tuvieran mayoría en la Asamblea tampoco lo plantearían. La derecha y sus acólitos de supraizquierda se concentraron en un tema falso, ya que no está en discusión la reelección indefinida porque eso lo decide el pueblo para cada ocasión y candidato a una u otra dignidad; la enmienda tan solo hace posible la posibilidad de optar por la candidatura, para que el pueblo, si así lo decide, pueda reelegir a un dignatario.

” Rafael Correa no será candidato. Las enmiendas serán aprobadas; por suerte para Ecuador, hay opciones alternativas de primera, como la de Lenín Moreno, patriota y humanista, que con un buen binomio y equipo es garantía para defender y profundizar el proceso de cambios, iniciado en 2005 con la organización de AP y en 2007 como gobierno “

La gran prensa ha difundido opiniones negativas de sectores interesados, incluso de algunos que llegaron al poder como producto de golpes de Estado, fraudes, etc., ya que, de otra manera, ni remotamente llegaban a las calles de acceso del palacio de Gobierno; otros, como Lucio Gutiérrez, que después de su elección participó por segunda vez, obteniendo el 28% y la tercera ocasión con un pírrico 6,7%; Álvaro Noboa, que en la primera vez sus socios de ahora le hicieron fraude para beneficiar a Mahuad; luego perdió con Rafael Correa, en una tercera ocasión, en 2009 obtuvo el 11,4%; y en una cuarta, en 2013, apenas el 3,72%, a lo mejor busca la quinta. Será adecuado tal vez ponerle freno legal a quienes tantas veces han sido rechazados por el pueblo y persisten en ser candidatos.

En el fondo lo que buscan es liquidar las reformas y la institucionalidad lograda con la Revolución Ciudadana, volver al viejo modelo neoliberal del FMI y consolidar como recién lo señalara Alberto Dahik, institucionalizar el modelo municipal socialcristiano, después dirá lo mismo del de Febres-Cordero o el de Sixto, a los cuales sirvió.

Rafael Correa no será candidato. Las enmiendas serán aprobadas; por suerte para Ecuador, hay opciones alternativas de primera, como la de Lenín Moreno, patriota y humanista, que con un buen binomio y equipo es garantía para defender y profundizar el proceso de cambios, iniciado en 2005 con la organización de AP y en 2007 como gobierno, que deben acelerar los procesos democráticos para redefinir tácticas electorales y ajustar su organización para ese gran objetivo, que hay que apoyar.

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