En un video de 2019 Camacho revela un acuerdo para “tumbar” a Evo Morales con dinamita

A dos años del golpe de Estado en Bolivia, sigue apareciendo nueva evidencia que revela el rol que tuvo la derecha en el estallido social que motivó la renuncia de Evo Morales. El gobernador del departamento de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, admitió en un vídeo que salió recientemente a la luz que su padre, José Luis Camacho, había “cerrado un acuerdo” con militares y policías para “tumbar” al expresidente con dinamita.

En el vídeo aparece el que entonces fuera presidente del Comité Pro Santa Cruz explicando que su padre trazó un plan con una persona “que le ofreció 6.000 mineros cargados de dinamita para tumbar al presidente”.

“Cuando cerramos con todo y el día sábado, antes de que renuncie Evo Morales, dice el tipo ‘júntame a toda la gente, a todos los cívicos en la puerta del hotel, voy a dar la cara’. Hasta ese momento solo había hablado conmigo. Ya tenía 6.000 mineros llenos de dinamita para entrar y sacar a Evo Morales”, asegura.

Camacho es una figura clave en la caída de Morales después de las elecciones de octubre de 2019, en las que el Gobierno fue acusado de fraude electoral. A los comicios les siguió un paro de 21 días, un motín policial y una solicitud de dimisión por parte de las Fuerzas Armadas hacia Morales.

“La charla fue larga y me dice: ‘Yo te voy a tumbar a Evo Morales, pero prométeme ser presidente’. Yo le dije: ‘Ahorita primero recuperemos la democracia. No, yo te garantizo que lo vamos a tumbar”, señala Camacho en el vídeo, en el que se le escucha relatar cómo el hombre en cuestión aseguraba que habría “quilombo en el aeropuerto”. Sin embargo, tal y como ha relatado el propio Camacho, el hombre en cuestión, un minero, “jugaba a dos bandas”.

Tras las polémicas elecciones Camacho instó al Ejército a estar “de lado del pueblo” y “no dejarse amedrentar”. En octubre de 2019, Morales abandonó el poder y salió del país tras el pronunciamiento del Ejército. La crisis desató enfrentamientos entre partidarios y detractores del líder indígena y con las fuerzas de seguridad del gobierno de facto que dejaron 30 muertos.

Tras un año de presidencia interina de la autoproclamada Jeanine Áñez, entonces ‘número dos’ del Senado, el MAS volvió al poder en las elecciones de 2020 tras cosechar el 55 por ciento de los votos.