En un confuso episodio, deportaron a un grupo de periodistas estadounidenses que entrevistaron a Maduro

El gobierno de Venezuela deportó a Miami a un equipo de periodistas de la cadena estadounidense de TV hispana Univisión que había entrevistado al presidente Nicolás Maduro. Según la versión del equipo, el mandatario interrumpió de forma intempestiva el cuestionario porque le hicieron ver un video de unos jóvenes que comían de la basura y luego los retuvo durante tres horas en el Palacio de Miraflores. Sin embargo, los funcionarios nacionales denunciaron que los periodistas habían intentado “grabar con cámaras escondidas zonas de seguridad” de la casa de gobierno.

El periodista Jorge Ramos y su equipo llegaron este martes a Miami. El lunes en la noche, él y otros cinco periodistas de Univisión fueron retenidos cuando, según su versión, Maduro se disgustó por las preguntas que que le estaban haciendo. Supuestamente, en ese momento el gobernante se levantó, abandonó la entrevista, los comunicadores fueron retenidos y su equipo confiscado.

“Tras 17 minutos de entrevista, a él no le gustaron las cosas que le estábamos preguntando sobre la falta de democracia en Venezuela, la tortura, los prisioneros políticos, sobre la crisis humanitaria que estaba viviendo, y se levantó de la entrevista después de que le mostrara el vídeo de unos jóvenes comiendo de un camión de basura”, contó Ramos en un contacto telefónico con Univisión, una cadena estadounidense de noticias en español.

Por su parte, el ministro de Comunicación Jorge Rodríguez cuestionó la versión del periodista mexicano y aseguró que Ramos “no vino a hacer una entrevista”. “Vino a insultar y a grabar con cámaras escondidas zonas de seguridad del palacio. Dimos por terminada la entrevista y ya se fueron al hotel”, dijo el funcionario al diario El País de España.

“Por Miraflores han pasado centenas de periodistas que han recibido el trato decente que de forma habitual impartimos a quienes vienen a cumplir con el trabajo periodístico, y han publicado el resultado de ese trabajo. No nos prestamos a shows baratos”, completó Rodríguez vía Twitter.

16 organizaciones de defensa de la libertad de expresión, entre ellas Human Rights Watch, la Fundación García Márquez, Reporteros Sin Fronteras y la Sociedad Interamericana de Prensa, condenaron este episodio. “Esta detención constituye una violación grave a la libertad de prensa y afecta el derecho a la libertad de información en el desarrollo de hechos que son de interés global”, escribieron en un comunicado conjunto.

En paralelo, el autoproclamado presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, condenó la retención de los periodistas y los “actos violentos del usurpador”, en alusión a Maduro.