“En rechazo a todo tipo de discriminación”, la Corte ecuatoriana aprobó el matrimonio igualitario

En un fallo histórico, el máximo tribunal de Ecuador sentó un precedente a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo y eliminó las restricciones a ese derecho previstos en la Constitución actual. La resolución de la Corte Constitucional desató la alegría de grupos LGBTI y activistas de derechos humanos, que consideraron que “se reivindicaron las oportunidades de grupos vulnerables que han sido discriminados”. En un país conservador, la decisión judicial generó polémica en la Iglesia católica.

En 2015, el país había dado el primer paso en validar una unión de parejas del mismo sexo mediante una reforma en el código civil. Ahora, la Corte Constitucional se pronunció a favor del matrimonio homosexual al examinar las demandas de dos parejas de hombres que alegaban el derecho a contraer matrimonio ante las autoridades civiles. Los jueces constitucionales se acogieron a principios «favorables a la igualdad de la persona» y en rechazo a «todo tipo de discriminación».

Uno de los casos sobre los que la Corte falló es el relacionado con la pareja formada por el presidente de la fundación Equidad, Efraín Soria, y Javier Benalcázar, que ha llevado una lucha por su unión desde el año 2017. «Con esta decisión las familias no se destruyen, van a estar fortalecidas porque se abrió el paso al reconocimiento de unas familias que ya existen, que han estado en la clandestinidad, olvidadas por el Estado», festejó Soria.

La decisión favorece directamente a al menos una docena de matrimonios en sus mismas circunstancias en Ecuador. En la plaza Foch, centro moderno de Quito, varias decenas de personas ondeaban una gigante bandera arcoiris del movimiento LGBTI, mientras Pamela Troya y Gabriela Correa, quienes mantienen una relación de pareja desde hace una década, se unían simbólicamente en matrimonio.

La pareja de mujeres impulsaba el matrimonio igualitario desde 2013. Seis años después festejaron. Sobre sillas, y en plena calle, Troya le dio el «sí, acepto» a su pareja: «Hoy te doy un sí, un sí grande, un sí gigante, quiero ser tu esposa», dijo desatando gritos de alegría de otros homosexuales, que se abrazaban y daban besos. «Fuerza, fuerza, familia diversa», cantaban mientras ondeaban la bandera LGTBI.

La presidenta de la Federación Nacional de Organizaciones LGBTI, Dianne Rodríguez, lo consideró «un gran avance» y hasta se mostró «sorprendida» de que la Corte se pronunciara a favor del matrimonio igualitario. «Es un precedente legal», aseguró sobre una decisión que, a su juicio, puede contribuir también a que la violencia contra los miembros de la comunidad disminuya. Por su parte, la Defensoría del Pueblo destacó que el fallo «reivindica las oportunidades de grupos vulnerables que han sido discriminados».

La reacción de los conservadores tampoco tardó en llegar. La política de derecha Poly Ugarte estimó que el máximo tribunal «NO puede cambiar la Constitución, debe haber una reforma».

«Si quieren ideología de género, matrimonio igualitario o aborto, VAMOS a una consulta popular. Decisiones que afecten a nuestra vida y familia deben ser consultadas al pueblo», señaló la exdiputada y activista de la lucha contra el cáncer de mama a través de su cuenta en Twitter.