En Puerto Rico los sismos complican la situación del coronavirus

Miles de puertorriqueños están expuestos a la covid-19 por haber quedado en situación vulnerable tras los terremotos ocurridos en la isla desde enero pasado y hasta el sábado último. “Muchas personas abandonaron sus casas y viven ahora en casetas”, alerta Nazario Lugo, presidente de la Asociación de Manejadores de Emergencias y Profesionales de Seguridad de Puerto Rico.

Un temblor de magnitud 5,5 y con epicentro a 11 kilómetros al sur de Puerto Rico sacudió este sábado la isla caribeña. Fue el sismo más fuerte desde que a principios de febrero se reportó uno de magnitud 5. Antes, a principios de enero, se registraron varios fuertes temblores, uno de 5,8 el 6 de enero y otro de 6,4 al día siguiente.

“Todo esto ha provocado un gran nivel de ansiedad entre la población”, dijo Lugo, ex director de la desaparecida Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres. Aseguró que desde el terremoto del 7 de enero hay “cientos” de familias que aún no tienen una vivienda después de que las suyas se derrumbaran o quedaran afectadas estructuralmente. Agregó que el proceso de reconstrucción fue suspendido debido al comienzo de la pandemia de coronavirus y que la situación se agravó tras el sismo del sábado último.

“Muchas personas, tras los terremotos, abandonaron sus casas y viven ahora en casetas”, subraya, tras advertir que si volvieran a registrase temblores de magnitud superior al del sábado la situación se complicaría, ya que no se sabe bien cómo se gestionaría a las personas en los refugios que se habilitaran.

La falta de vivienda y de acceso a agua potable dificulta tanto las medidas de higiene como las recomendaciones de aislamiento social para evitar los contagios de coronavirus. Para esta semana se espera el “pico” de casos de la enfermedad, que hasta el momento ha dejado 99 muertes y 1924 contagiados.

Ervin Quiñones, un maestro de escuela jubilado de 70 años, contó a la agencia Efe que la gente no sabe cómo actuar: el temor a nuevos temblores los empuja fuera de sus viviendas, pero el miedo a la covid-19 genera la necesida de mantenerse recluidos.