En medio de las críticas, Maduro asumió su segundo mandato

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, juró este jueves para un segundo mandato de seis años, mientras aumenta la presión de Estados Unidos y gran parte de la comunidad internacional, que considera ilegítimo el resultado de las elecciones y por ende desconoce su nuevo gobierno. “Como locos andan los Gobiernos satélites del imperialismo inventando, presionando, gritando”, fue la respuesta del mandatario luego de ser juramentado.

«Juro en nombre del pueblo de Venezuela que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma y que cumpliré y haré cumplir todos los postulados y mandatos de la Constitución, la soberanía y la felicidad. Lo juro por el pueblo, por nuestros antepasados, por el legado de Bolívar, del Ejército Libertador, por Chávez, por Dios y por mi vida. ¡Cumpliré!», juró Maduro ante el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Maikel Moreno, y en medio de los aplausos de sus simpatizantes.

En su juramento, Maduro asumió el compromiso de «defender la independencia e integridad absoluta de la patria, procurar llevar a la prosperidad social y económica a nuestro pueblo y construir el socialismo del siglo veintiuno».

La toma de posesión se llevó a cabo en el TSJ y no en el Parlamento como indica la constitución porque el Tribunal declaró a la Cámara en «desacato» en 2016, pocas semanas después de que la oposición se hiciera con la mayoría de los escaños.

La legitimidad del segundo mandato de Maduro fue duramente cuestionada por la oposición venezolana y numerosos gobiernos extranjeros que no reconocen los resultados de las elecciones de mayo pasado en las que el jefe de Estado fue reelegido con cerca del 70 por ciento de los votos.

La mayoría de los líderes opositores no pudieron participar de las elecciones porque fueron inhabilitados políticamente. La Unión Europea, Estados Unidos y el Grupo de Lima -de 14 países-, desconocieron la reelección de Maduro en los comicios del pasado 20 de mayo, adelantados por la oficialista Asamblea Constituyente y boicoteados por la oposición, que los consideró un fraude.

Por estas razones, la mayoría de los países de Latinoamérica no envió ningún representante a la toma de posesión, igual que lo hicieron Estados Unidos y la Unión Europea.

Los mandatarios de Bolivia, Evo Morales; Nicaragua, Daniel Ortega; Cuba, Miguel Díaz-Canel; El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; Osetia del Sur, Anatoli Bibílov; y Abjasia, Raul Jadyimba; (los dos últimos países no reconocidos por Naciones Unidas) encabezaron la lista de presidentes que sí acudieron a la jura.