Reconquistar al electorado perdido

Uruguay

El Frente Amplio redobla esfuerzos para captar los sufragios de quienes expresan que votarán en blanco o a partidos testimoniales en los comicios de octubre. Se trata, en general, de un voto castigo o un descontento con las gestiones de Tabaré Vázquez y José Mujica. Pero de ese modo pueden comprometer un tercer triunfo de la izquierda y habilitar una restauración conservadora.

El Diario

Editorial – La República (Uruguay)

Faltan menos de cien días para las elecciones. Los dirigentes, militantes y simpatizantes del Frente Amplio redoblan esfuerzos en procura de volver a captar a aquellos electores que no han visto colmadas sus expectativas y que se manifiestan dispuestos a dar su voto a partidos testimoniales o a votar en blanco.

El ejercicio del gobierno desgasta. Este es un dato de la realidad y ocurre en cualquier latitud sin importar el signo ideológico del partido gobernante. El Frente Amplio no es la excepción. El entusiasmo del electorado por esa opción política fue decayendo paulatinamente en la medida que, una vez en el gobierno, el Frente debió abandonar su papel opositor para aplicar su programa y ocuparse de todos los detalles de la administración del Estado.

Muchos ciudadanos que votaron al Frente esperaban cambios radicales inmediatos, como si el acceso de la izquierda al gobierno habilitara, mágicamente, la concreción de viejos proyectos y viejas consignas. Olvidan que la sociedad uruguaya ha elegido regirse por las normas de la democracia representativa y sin abandonar el modo de producción capitalista. La izquierda no llegó al gobierno mediante una revolución violenta sino porque las urnas así lo quisieron, porque la mayoría de los ciudadanos apostaron a la renovación y al cambio que proponía el Frente Amplio, siempre dentro del más estricto respeto por las instituciones democrático-republicanas.

“El Frente Amplio —cuyo programa no es socialista, como lo han reconocido sus principales dirigentes— ha llevado adelante cambios sustanciales desde 2005 a la fecha. Ha impulsado (y concretado) reformas que redundaron en beneficio de todos los uruguayos y, especialmente, de los más humildes”

No está mal seguir apostando a la utopía de un mundo más justo y solidario; es más: hay que seguir buscando e ideando alternativas viables al modelo económico que hoy rige al mundo entero. Pero es preciso ser realistas y tomar conciencia de las limitaciones y las condiciones que impone la coyuntura mundial actual, entre otras cosas, porque en el mundo globalizado de hoy ningún país está en condiciones de aislarse del resto y tener éxito en la empresa.

El Frente Amplio —cuyo programa no es socialista, como lo han reconocido sus principales dirigentes— ha llevado adelante cambios sustanciales desde 2005 a la fecha. Ha impulsado (y concretado) reformas que redundaron en beneficio de todos los uruguayos y, especialmente, de los más humildes.

Quienes se proponen castigar al Frente Amplio por su supuesta ‘blandura’ o pusilanimidad para hincarle el diente a los cambios radicales, y están dispuestos a votar en blanco, parecen no tener en cuenta que de ese modo están comprometiendo seriamente la posibilidad de un tercer gobierno de izquierda y habilitando la posibilidad de una restauración conservadora.

 

Leer artículo aquí