Elecciones y mano dura: los uruguayos decidieron el destino de la reforma de seguridad

Además de elegir presidente, los uruguayos decidieron si avanzaba o no una reforma constitucional que planeaba endurecer las medidas de seguridad para “combatir la violencia”. La campaña, que logró transformar su propuesta en un plebiscito, llevó el nombre “Vivir sin miedo” y propuso sumar a los militares en la seguridad interna, permitir los allanamientos nocturnos y endurecer las condenas. Del otro lado, cientos de ciudadanos y organizaciones sociales organizaron la contracampaña “No a la Reforma” con la que lograron frenar el avance de la mano dura.

El proyecto original fue presentado por el senador Jorge Larrañaga, del Partido Nacional, fuerza política considerada de centro derecha y que ocupa el segundo lugar en las encuestas. El oficialista Frente Amplio rechaza la idea.

Cuando la propuesta de reforma Vivir Sin Miedo consiguió las firmas y votos necesarios para habilitar el plebiscito, del otro lado, organizaciones preocupadas por los efectos la criminalización de las políticas de seguridad comenzaron a reunirse en la contracampaña. Así nació No a la Reforma, una articulación nacional de cientos de organizaciones sociales dedicadas a la infancia, la inclusión social y los derechos humanos, incluidos organismos internacionales como Amnistía Internacional y Serpaj.

«Nunca pudieron explicar cuáles son los argumentos para respaldar la propuesta. Impulsan esta campaña como una solución mágica pero sin sustento. Nadie explica por qué en un país con un desarrollo económico sostenido crecieron los delitos y nadie explica por qué estas propuestas solucionarían las cosas”, planteó una de las voceras de la contrarreforma Mariana Rodríguez. 

La referente planteó un dato significativo: en 2018 hubo en Uruguay 400 homicidios, un número bastante mayor que el del año anterior. Pero también hubo 800 suicidios y 22 mujeres asesinadas por violencia de género. “Esta reforma no habla de la violencia que puede haber adentro de un hogar. Es una reforma muy selectiva porque no se endurecen penas para otros delitos como los crímenes de lesa humanidad ni el lavado de activos. Sólo criminaliza a un sector de la sociedad”, agregó Rodríguez.

Miles de uruguayos expresaron su rechazo hacia la reforma – AFP.

Qué propone la reforma

Una Guardia nacional con efectivos militares en la calle. Esta guardia militarizada sumaría una nuevo cuerpo de seguridad con 2.000 efectivos militares para cumplir tareas policiales de seguridad interna.

Cumplimiento efectivo de penas. El proyecto propone endurecer las penas de cárcel para los delitos graves y garantizar su cumplimiento efectivo. Se quita la posibilidad de reducir las condenas o tramitar salidas anticipadas por buena conducta, por ejemplo.

Allanamientos nocturnos. La iniciativa busca permitir que se pueda realizar este tipo de operativos de madrugada, algo que está prohibido por la Constitución.

Cadena perpetua. La reforma propone crear la figura de “reclusión permanente revisable”, condena que sería similar a una cadena perpetua que hoy no existe en el sistema penal uruguayo.

Críticas a la reforma

Desde la contrarreforma remarcan que la iniciativa propone ideas viejas para combatir la inseguridad, que ya fueron puestas en marcha en otro momento, y que salvo una todas podrían discutirse en el ámbito del Parlamento. “Ya se aumentaron las penas y ya se creó una guardia policial paralela y en ningún caso fue necesario una reforma constitucional”, agregó la vocera de la campaña No a la Reforma.

Según explican desde la contrarreforma la única medida que necesitaría reformar la constitución sería la que propone habilitar los allanamientos en horario nocturno, algo que está estrictamente prohibido.

La pena máxima en Uruguay es de 30 años para los delitos más graves, la cantidad de años que recomiendan los organismos internacionales como máximo para la privación de la libertad.

Los jóvenes son los más involucrados en la contrarreforma – EFE.

Por qué NO

Estos son algunos de los puntos que plantea la campaña No a la Reforma:

Sobre la militarización de la seguridad interna. Las organizaciones sostienen que la última vez que las Fuerzas Armadas intervinieron en seguridad interna ocurrieron delitos graves y violaciones a los derechos humanos. “Las intervenciones militares suelen darse en las zonas y barrios más carenciados, lo que profundiza la vulnerabilidad de la población que allí vive. Esto aumenta la violencia y empeora los problemas de convivencia de la sociedad”, remarcaron. Los ejemplos de Brasil, Colombia y México dan cuenta de esto.

Sobre los allanamientos nocturnos. La inviolabilidad del hogar figura en la Constitución uruguaya desde 1830. La única propuesta para modificarla fue impulsada durante la dictadura y rechazada por el 57% de la ciudadanía en el plebiscito que se realizó en 1980. “No garantiza la integridad física de las personas dentro y en las cercanías de los lugares allanados ni la de los efectivos encargados de los allanamientos”, sostuvieron.

Sobre el endurecimiento de las condenas y el cumplimiento efectivo de la pena. “Esta medida impactará negativamente en los incentivos para la reinserción de las personas privadas de libertad, uno de los pilares fundamentales para evitar la reincidencia y lograr la reducción del delito”, sostuvieron desde No a la Reforma. A la crítica sumaron que el estado de las cárceles uruguayas es “deplorable e inhumano” por lo que el hecho de sumar más presos aumentaría la superpoblación y el hacinamiento, condiciones que potencian la reincidencia y las estructuras delictivas.

“Tenemos la esperanza de que no salga. Hay mucha gente que no tiene idea lo que está verdaderamente en juego. Es verdad que existe un hartazgo por los delitos pero falta mucha información”, agregó Rodríguez que calificó la reforma como una “solución simplista y vacía”, que va a carecer del impacto que promete.

Según Rodríguez, los jóvenes pobres van a ser los más afectados en caso de aprobarse esta reforma. “Por eso somos los jóvenes los que nos pusimos la pelea al hombro, somos lo jóvenes los que no queremos volver atrás”, finalizó la vocera.