Elecciones sin esperanzas

Haití

A 100 años de la primera ocupación de EEUU, y con cuatro años de retraso, los comicios legislativos se celebraron entre muertes y saqueos, en el contexto de una crisis social y económica generalizada. A los violentos incidentes se suman las protestas contra la misión de la ONU (Minustah) y el vacío institucional, donde el presidente Martelly y diez senadores son las únicas autoridades en funciones.

El presidente de Haití, Michel Martelly, emite su voto junto a su esposa Sofía - Foto: Archivo

Redacción- Noticias Aliadas (Perú)

Con casi cuatro años de retraso se llevan a cabo comicios legislativos que buscan devolver institucionalidad al país.

Al menos tres muertos, una decena de heridos, 4% de los 1,508 centros de votación saqueados, afectando a 5% de los más de 5.8 millones de electores inscritos, 137 detenciones, fue el saldo de las elecciones parlamentarias realizadas el 9 de agosto tras casi cuatro años de atraso. 

A estos incidentes se sumaron la ausencia de representantes de ciertos partidos en numerosos centros de votación, omisión de los nombres de votantes en los padrones electorales, sabotaje a las materiales de votación, urnas llenadas con votos falsos, altercados entre miembros de los partidos políticos, ataques con piedras, incursiones armadas en la zona reservada en los centros de votación, entre otras irregularidades que han marcado las legislativas.

” Al menos tres muertos, una decena de heridos, 4% de los 1,508 centros de votación saqueados, afectando a 5% de los más de 5.8 millones de electores inscritos, 137 detenciones, fue el saldo de las elecciones parlamentarias realizadas el 9 de agosto tras casi cuatro años de atraso “

“Fue una jornada difícil”, reconoció Pierre Louis Opont, presidente del Consejo Electoral Provisional (CEP) a la prensa. No obstante, Opont y las autoridades haitianas manifestaron su satisfacción con el proceso. 

En estos comicios participaron 129 organizaciones políticas, 232 candidatos al Senado para los 20 escaños disponibles, 1,621 postulantes a las 119 vacantes en la Cámara de Diputados.

Las elecciones se llevaron a cabo en un contexto sociopolítico y económico marcado por una crisis generalizada debido a la depreciación de la moneda nacional, el gourde, la inexistente reconstrucción del país tras el devastador terremoto del 2010, elevado desempleo y el vacío institucional. Desde el pasado 12 de enero, el presidente Michel Martelly y sólo 10 senadores son las únicas autoridades constitucionales en funciones en Haití. En esa fecha expiró el mandato del Parlamento y, tal como establece la Constitución, se disolvió automáticamente luego que Martelly no lograra un acuerdo con la oposición para evitarlo. 

“Es imperativo que volvamos al orden constitucional y sobre el camino de la democracia. [Con estas elecciones] los haitianos dan un gran paso”, afirmó Elena Valenciano, jefa de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (UE) en Haití, durante una visita al centro de votación ubicado en el Liceo Nacional de Pétion-Ville, localidad en las afueras de Port-au-Prince, la capital. 

Indiferencia 

La mayoría de las calles de la zona metropolitana de Puerto Príncipe se encontraban vacías y desoladas durante el acto electoral. A diferencia de anteriores comicios, no se observaban largas filas de votantes frente a los centros de votación. Los ciudadanos han mostrado poco interés en votar y se calcula que el ausentismo ha sido elevado. Francis Clédanor, 47 años, vive en Juvenat, Pétion-Ville y afirmó que fue a votar solamente para cumplir con sus deberes políticos y civiles pero no espera nada como transformación. 

“Yo no voté por el cambio”, dijo a Noticias Aliadas. “Las autoridades creen más en la corrupción en lugar de trabajar por el desarrollo del país. Eso me indigna. No hay trabajo aquí, el medio ambiente está totalmente destruido, la miseria se agrava y las autoridades no hacen nada para resolver los problemas”. 

Franck Seguy, sociólogo haitiano y profesor en la Universidad Estatal de Haití, señaló a Noticias Aliadas que “estas elecciones son una estrategia que utilizan los gobernantes para empujar la población a olvidar las verdades problemas del país”.

” Las elecciones se llevaron a cabo en un contexto sociopolítico y económico marcado por una crisis generalizada debido a la depreciación de la moneda nacional, el gourde, la inexistente reconstrucción del país tras el devastador terremoto del 2010, elevado desempleo y el vacío institucional “

Sólo entre el 9 de julio y el 2 agosto de este año, durante la campaña electoral, la no gubernamental Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (RNDDH) identificó varios casos de violencia, incluyendo nueve enfrentamientos armados, cinco asesinatos, dos intentos de asesinato, siete personas heridas de bala, dos heridas por cuchillos, 17 lesionadas por pedradas y 10 casos de palizas a bastonazos. 

Estas elecciones se realizan en medio de protestas contra la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH) -a la que acusan de ser responsable del brote de cólera en el 2010 que desde entonces ha causado la muerte de al menos 9,000 personas y más de 700,000 infectados-, la temporada de huracanes y el incremento de la inseguridad ciudadana. A ello se suma que cinco años después del terremoto que dejó más de 200,000 muertos y 1.3 personas sin hogar, todavía hay miles de personas viviendo en campamentos. 

También es considerada una crisis humanitaria el retorno por la fuerza o voluntariamente de alrededor de 60,000 personas de origen haitiano desde República Dominicana tras vencerse en junio pasado el plazo de inscripción en el Plan de Regularización de Extranjeros. Miles de haitianos nacidos en República Dominicana se vieron afectados por un fallo del 2013 de la Corte Constitucional que no les reconocía la nacionalidad dominicana por ser descendientes de inmigrantes irregulares. 

El rol de la comunidad internacional 

La comunidad internacional, particularmente EEUU y la Unión Europea, no cesó en reclamar la realización de estos comicios. 

Este año se cumplen 100 años de la primera ocupación de EEUU a Haití y, a pesar del rol que este país jugó en las elecciones del 2010 al presionar para que Martelly fuera elegido, esta vez la embajada estadounidense emitió una declaración dirigida al pueblo haitiano señalando que “estas elecciones son importantes. En cualquier sistema democrático, las legislaturas constituyen un lazo directo con la voluntad del pueblo. Los parlamentarios los representan y ponen sus deseos a consideración del gobierno. Hagan oír su voz a través de su voto”. 

Por su parte, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, señaló en un comunicado que “estas elecciones largamente esperadas constituyen un hito muy importante para la democracia en Haití” y saludó que “cada vez más el pueblo haitiano se haya apropiado del proceso electoral”. 

“Elecciones confiables, inclusivas y transparentes son la clave para la estabilidad a largo plazo y la promoción de una democracia vibrante”, dice la declaración.

” Estas elecciones se realizan en medio de protestas contra la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH) -a la que acusan de ser responsable del brote de cólera en el 2010 que desde entonces ha causado la muerte de al menos 9,000 personas y más de 700,000 infectados-, la temporada de huracanes y el incremento de la inseguridad ciudadana “

Pero el número de partidos políticos no ha cesado de aumentar en los últimos meses, lo cual puede impactar sobre la gobernabilidad del p
aís con un Parlamento con múltiples pequeños partidos sin una mayoría. La enorme crisis entre el Ejecutivo y la oposición también explica el retraso de las legislativas en Haití, sin mencionar la incapacidad del presidente Martelly en asegurar las condiciones necesarias para los comicios. 

Además de las legislativas, antes que finalice el 2015 deben realizarse elecciones presidenciales, municipales y locales que costarán US$74 millones. 

Seguy considera los fondos destinados a esas elecciones podrían ser utilizados para mejorar las condiciones de vida de la gente. 

“Esto sólo puede conducir a un baile de máscaras”, dijo. “Se convocan a elecciones para poder continuar ejecutando el proyecto de antes del 2010, que consiste en ratificar a funcionarios que permitan a las grandes compañías mineras canadienses y estadounidenses, entre otras, acaparar los recursos mineros del país”.

Clédanor coincide con Seguy en afirmar que las elecciones se realizan por dictado de países como EEUU, Canadá y Francia. 

“Haití no tiene la libertad para poder realizar las elecciones cuando quiere. Se hacen elecciones cuando encuentra financiamiento externo. Las elecciones se llevan a cabo en el momento en que las exige la comunidad internacional”, concluyó Seguy. 

 

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